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viernes, 6 de marzo de 2009

LORA CON CHACHO

El cual se disculpa por la poca extensión de las respuestas en algunas preguntas. Ya habrá otra oportunidad para tocar temas específicos, esos que arman distraídas polémicas. Por ahora, sólo las de rigor... y algo más.

1. Tu historia relativa al cine ha tenido capítulos trascendentales. Dirigiste la Filmoteca de Lima en sus etapa inicial, también la mítica revista Hablemos de cine. Dos instituciones -porque la revista se volvió una institución- importantísimas en la historia de nuestra cinefilia. En lugar de evolucionar, estas se disolvieron hasta su desaparición. La Filmoteca PUCP poco hace para trascender. Es lamentable, porque ni siquiera hay similares después de aproximadamente 20 años. ¿Crees que sus existencias en el presente hubieran posibilitado una mejor calidad cinéfila en la actualidad?
Dirigí la Filmoteca durante 15 años, entre 1986 y 2001, es decir, dos años antes de su terminación.Sí, fueron proyectos que no pudieron seguir adelante, aunque en alguna medida la revista se prolongó en la actividad de varios de sus críticos y en la aparición posterior de otra revista que no tuvo la gravitación de Hablemos de Cine: La gran ilusión. Por su parte, la Filmoteca no desaparece del todo,pues pasa a la Universidad Católica, aunque se pierde ese espacio permanente de difusión que fue la sala del Museo de Arte. Definitivamente, ya no es lo mismo.No estoy seguro si es que de haber sobrevivido hubieran posibilitado una mejor calidad cinéfila en la actualidad porque las condiciones han cambiado mucho. La revista tendría que haberse adaptado auna época poco propicia a la lectura de textos y entrevistas largas y en la que los blogs adquieren el protagonismo y permiten una interactividad antes insospechada. Por otra parte, el espacio del consumo diferenciado de películas ya no está detentado por las cinematecas o los cines de arte.Si a mediados de los 90 exhibimos en una copia de 35 mm. "Reservoir Dogs" con sala llena en varias funciones, no creo que títulos similares tuvieran tal convocatoria en medio del apogeo del DVD y la bajada de películas en Internet.
2. ¿Lo que pretendes con tus apreciaciones es ser didáctico e ilustrativo para un espectador común, para que así este evalúe más criterios en un filme? ¿Como educarlo, dado que eres docente?
Últimamente no estoy escribiendo crítica y siento que he perdido un poco la práctica. Pero, bueno,lo que he querido durante los largos años en que he ejercido la crítica se ha adaptado a los medios en los que he escrito. En diarios y revistas semanales, he tratado de ser más claro y didáctico (además de breve), pensando en un lector no especializado. En cambio, en revistas de cine he intentado hacer análisis más amplios y detallados (no siempre) en función de un lector con mayor conocimiento del tema. Pero siempre que escribo de cine aspiro a una cierta "interlocución" con el lector.
3. Tu experiencia como cinéfilo y crítico data de casi medio siglo. Has visto grandes obras de grandes autores en sus contextos presentes. ¿Sus repercusiones llegaban con eco inmediato a Perú?
No, en el Perú, salvo en lo que toca a la producción hollywoodense (y en otros tiempos, mexicana), la repercusión de las grandes obras ha sido en general tardía. Tardía fue la llegada de algunos títulos básicos del neorrealismo, de "Rashomon", de "Alexander Nevski" y la primera parte de "Iván el terrible",de "Lola Montes" y, más tarde, de algunos films de la Nueva Ola. Y más tardío aún fue el "arraigo",no de todas, pero sí de muchas de esas obras seminales. Hubo, sin duda, títulos que "prendieron"con mayor rapidez (por ejemplo "Nos habíamos amado tanto" en los 70), pero ha primado un cierto adormecimiento de la escasa afición local. Por supuesto, y en el periodo pre-DVD (y pre-VHS)muchísimas grandes obras jamás se vieron aquí. Tarkovski, por ejemplo, se conoció después de muerto.
4. Esta globalización de la información permite estar al día en todo aspecto que se consulte. En lo que a cine respecta, información sobre festivales, estrenos, primicias están a tan sólo un clic, asimismo la informalidad de la piratería permite poseer vídeos de gran variedad de películas, y así ver mucho de lo que se hace alrededor del mundo. ¿Cómo hacía la cinefilia de antes para estar al día sin Internet ni piratería? ¿Acaso los cine-clubes bastaban para ese cometido?
Fue muy poco lo que hicieron los cine-clubes durante largo tiempo: sólo exhibir en fines de semana un paquete de títulos que se repetían porque las películas permanecían en las bóvedas de las distribuidoras por muchos años. Si no viajaba al extranjero, el cinéfilo peruano tenía enormes vacíos. El aporte de las Embajadas y unos pocos centros culturales (la Alianza Francesa, sobretodo) paliaron un poco la escasez de material valioso en la cartelera local, pero eso fue altamente insuficiente. En su momento la Filmoteca de Lima compensó como nunca la pobreza de la cartelera,pero tampoco eso fue ni de lejos suficiente.
5. Eres un espectador exclusivo de pantalla grande, lo que no significa que sólo ves películas en 35mm o 16mm, pues también existen producciones originalmente grabadas en vídeo hechas para cine. En todo caso, verás DVD solamente proyectados en ecran.
He comprado un proyector multimedia y un ecran que me van a permitir ver en casa y en buenas condiciones películas en DVD y en Blu-Ray. No me gusta ver cine en pantalla de televisión o de computadora. Y es verdad, para mí no hay nada más placentero que una proyección en 35 mm.Pero no me cierro a nada y soy plenamente consciente que el soporte fotoquímico tiene los días contados como modalidad preferencial del cine.
6. Esta era del DVD permite tener a disposición un cúmulo de títulos de distintos géneros, épocas y latitudes a precio de ganga, lo que beneficia indudablemente a la democratización de la cultura del cine. Una iniciativa importante, posible gracias a esta actualidad, es la formación y propagación de cine-foros independientes, que elaboran sus ciclos con las obras disponibles en los catálogos piratas. ¿Crees que esto se verá reflejado a corto plazo en una cinefilia cine-clubista, equiparable a la de antaño?
No lo creo. No veo que en las condiciones actuales se pueda reeditar algo parecido al cineclubismode antes, que tampoco fue muy promisorio entre nosotros (donde hasta las pulgas se acojudan, como creo dijo Martin Adán). Lo de ahora son espacios pequeños y de alcance muy limitado.
7. Tienes la facultad de viajar a diversos festivales alrededor del mundo, en Latinoamérica principalmente, lo que te ha permitido presenciar películas que nunca arribaron ni arribarán a nuestras salas. Es un privilegio que muy pocos disfrutan. ¿Acudirías a ver videos en pantalla chica si es que no tuvieras esa posibilidad?
Estoy a punto de hacer mi dupleta FICCO-BAFICI. Me he resistido por mucho tiempo a ver videos en pantalla chica porque no los disfruto. Necesito la pantalla grande o, al menos, intermedia, y por eso quiero crear las condiciones, que no son las mejores porque no tengo espacios grandes disponibles en casa (y tengo dos hijas chicas que alborotan bastante), para ver de la mejor manera las películas, porque tampoco dispongo de todo el tiempo que quisiera para viajar a un mayor número de festivales. Antes viajaba anualmente al festival permanente de Paris y ya no puedo hacerlo.
8. Siendo el cine un arte moderno, del cual se puede presenciar casi toda su historia porque se preservan los ejemplares. Es una pena que la historia de nuestro cine sólo este rescatada por las letras, pues la imágenes, esencia de este arte ya no existen, por la falta de preservación de los títulos de antaño. ¿Existe ahora un trabajo de conservación o aún seguimos viendo a nuestras películas podrirse en las latas?
La preservación es mínima y se siguen pudriendo las películas o resultan inaccesibles. Los desafíos son enormes y la conciencia del problema es muy escasa.
9. Los festivales de cine son cada vez más, algunos con un perfil muy definido, dígase de cine fantástico, de horror, independiente, etc., lo que da mayor pluralidad a este tipo de eventos. El festival limeño se centra en la competencia latinoamericana, pero, ¿crees que debería ampliar su concepto? ¿Qué propondrías en mejora de nuestro festival?
Yo creo que el Festival de Lima debe mantener su perfil latinoamericano, aunque sin duda le corresponde mejorar en muchas cosas puntuales (criterios de programación, investigación previa, publicaciones, etc.).Eso no excluye que se puedan plantear otros festivales. Uno de ellos en mi opinión debería estar propiciado por la Filmoteca: un festival con películas recuperadas o restauradas de todos los tiempos.
10. Las revistas especializadas son un medio cada vez más caduco para mantenerse actualmente informado, es por eso que están en vías de extinción no sólo en Perú. ¿Cual es tu perfil idóneo para un medio impreso?
Estamos a punto de publicar una nueva revista de cine impresa en la Universidad de Lima. Tendrá un carácter monográfico (el cine de la última década en su primer número) y es muy consciente de quein evitablemente tendrá una lectoría muy reducida. Pero creo que no se debe dejar el espacio impreso,aunque también hay que ir ganando espacios informáticos para un acercamiento al cine que no se limite a las pastillas de actualidad.
11. Una nueva promoción de cinéfilos comenta sus experiencias sin permiso de nadie y a su más personal estilo por este medio. ¿Cuál es tu impresión sobre este nuevo quehacer?
Me parece muy estimulante que se haya creado o se esté creando una nueva promoción de cinéfilos, pues en efecto ahora se puede ver más cine que nunca en la historia y además se puede escribir de inmediato y hacer que otros lean y compartan lo que uno escribe. Todo eso está muy bien, pero se tendrá que ir decantando un nivel de exigencia superior en esta nueva promoción. Ya se está decantando en otras partes y eso irá llegando también aquí.

domingo, 21 de diciembre de 2008

LO QUE DEJA EL 2008



El año que se va deja un mejor sabor de boca en comparación al pasado, cuando las listas de favoritas de estrenos comerciales, en muchos casos, rodeaban los cinco títulos.

Que haya once en mi lista indica que la cartelera superó su media de los años anteriores, debido, en gran parte, a la cosecha de la temporada de premios, que dejó más de una película notable, y a algunos estrenos tardíos de trascendida valía.

Nota aparte es el buen año de los superhéroes (Batman, Iron Man y Hulk), dejadas atrás están sus deleznables apariciones en celuloide para el consuelo de los también fanáticos de los cómics.

La lista es variada en géneros y estilos, y confirma un hasta ahora inadvertido dejo mío por el cine comercial dispendioso y de largo aliento que supera sus pretensiones estéticas y ahonda en su designio y visión, como muchas de las siguientes.

1. EXPIACIÓN, DESEO Y PECADO, de Joe Wright; porque me transmite su tonelaje de culpa.
2. PETRÓLEO SANGRIENTO, de Paul Thomas Anderson; porque siniestra es su versión del “sueño americano”, explotador miserable de los crédulos.
3. NO ES LUGAR PARA LOS DÉBILES, de Paul y Ethan Coen; porque su arrasadora persecución es la esencia de la (super)vivencia.
4. SWEENEY TODD, de Tim Burton; porque descubrió que los musicales con sangre son encantadores.
5. EL CABALLERO DE LA NOCHE, Christopher Nolan; porque el villano nos enrostra atinadamente a todos como sus semejantes.
6. CRIMEN Y LUJURIA, de Ang Lee; porque convence que la naturaleza humana brota con las carnes al aire.
7. PROMESAS PELIGROSAS, de David Cronenberg; porque la violencia y el peligro son intrínsecos de cualquier lado de la urbe.
8. LUCES AL ATARDECER, de Aki Kaurismaki; porque también se puede disfrutar del patetismo.
9. EL ORFANATO, de Juan Antonio Bayona; porque cada vez es más difícil encontrar una de horror efectiva.
10. LA NIEBLA, de Frank Darabont; porque su final de blockbuster mediocre no le permitió mejor puesto.
11. PIÑA EXPRESS, de David Gordon Green; porque la bizarría, el humor y la insolencia hacen una buena tríada.


En el circuito cultural y festivalero también se vio un alza, además por la adición del festival de origen europeo “Al Este”, animador, en adelante, del calendario cinéfilo de fin de año, reforzando a la muestra anual de cine europeo organizada por la PUCP desde hace 20 años.

La mayoría de las mencionadas en esta lista formaron parte de la programación del último Festival de Lima, comentado en su curso en estas páginas.

1. LOS BASTARDOS, de Amat Escalante; porque no distingue pulsiones de acciones, ni hace énfasis en el drama ni en el tedio, como la vida.
2. EN LA CIUDAD DE SYLVIA, de José Luis Guerín; porque es una poesía del seguimiento, de la búsqueda la belleza.
3. CALIFORNIA DREAMIN’, de Cristian Nemescu; porque denuncia efectivamente la irrupción bélica estadounidense en el mundo.
4. EL CIELO, LA TIERRA Y LA LLUVIA, de José Luis Torres Leiva; porque es un idilio audiovisual entre la naturaleza y el hombre.
5. LEONERA, de Pablo Trapero; porque es una representación contundente de la natura femenina.
6. INTIMIDADES DE SHAKESPEARE Y VICTOR HUGO, de Yulene Olaizola; porque las vidas reales son más oscuras y enigmáticas que muchas ficcionales.
7. LA MUJER SIN CABEZA, de Lucrecia Martel; porque los fantasmas internos perturban más que cualquier pasado.
8. UN TIGRE DE PAPEL, de Luis Ospina; porque pone en cuestionamiento nuestra credulidad.

Y no podemos dejar a nuestra patria de lado. Este año el cine nacional hizo dos irrefutables papelones, de exportación imposible si se quiere evitar un despropósito para la ya deslucida imagen del cine peruano, con Mañana te cuento 2, de Eduardo Mendoza, y Vidas paralelas, del Ejército Peruano y la Universidad Alas Peruanas. Películas ridículas, escritas con ningún oficio, que proyectaron su éxito en los complacientes favores del público consumidor de papilla.

Sobre la primera, ofende la imagen que tiene Mendoza del público cinemero, ¿qué le hizo pensar que el desfile grotesco de estereotipos gusta al público? Mañana te cuento 2 parece una tosca parodia de la suerte y las consecuencias que acarrea, siendo en verdad la historia de un amor alérgico al buen gusto.

Por otro, la universitaria-castrense, que estigmatizó como cineasta a una profesora de comunicación, recreó la memoria del penoso pasado terrorista con un enfrentamiento aburrido entre el bien y el mal, finalizando –en una clase maestra de solemnidad- con un discurso quisquilloso sobre la falta de laureles para los militares combatientes.

El remanente son cuatro fallidas obras personales de pocas gracias, pero el tema amerita muchas más letras y el leitmotiv del post no precisa de esto.

viernes, 26 de septiembre de 2008

UN VERDE EN EL ÁRIDO PERÚ

En una cinematografía tan exigua como la peruana, cuyo promedio es de 5 filmes al año, en el mejor de los casos 8, con pocas salas a disposición y muchas menos semanas para exhibirse (o sea sufrientes de un circuito cerrado de difusión casi nula), un fenómeno como el que está ocurriendo a finales del presente año entusiasma por entenderse como reacción prolífica ante tanta modorra, en el tono más optimista del caso. Los del otro lado, los indiferentes o "ubicados", atinarán a decir que es fruto de la coincidencia, porque las semanas pasan y estas cintas temen aletargar más su salida antes de estrellarse frontalmente con el armamento hollywoodense a inicios del año venidero.

Sea por una u otra razón este acontecimiento sucede, sea para la anécdota, o la estadística por si gustas de las cifras, lo que motiva una atención especial por parte de los medios, críticos y chauvinistas, pródigos por estas tierras, que no perderán la ocasión de hitar un afable capítulo de nuestra inefable historia fílmica.

Entre las fechas del 25 de setiembre al 27 de noviembre 5 productos de hechura nacional ingresarán a las salas en busca del trofeo popular de la taquilla, importándoles poco el de crítica por no brindarles peniques a sus bolsillos. Sus historias distan tanto entre sí que por lo menos auguran un evento plural en perspectivas: estas irán de la producción castrense al dilema migratorio, de la denuncia a la clase alta limeña al minimalismo impostado, y de este al berrinche de un artista disociado con su entorno; sin contar la atracción individual que cada una despierta en escalas diversas.



Estas son Vidas paralelas, de Rocío Lladó (estrenada el 25 de setiembre); Pasajeros, del crítico Andrés Cotler (16 de octubre); Dioses, de Josué Méndez (30 de octubre); Un cuerpo desnudo, de Francisco Lombardi (17 de noviembre) y El acuarelista, de Daniel Ró (27 de noviembre). Algunas, como las de Méndez y Ró dejaron verse en el festival limeño, pero falta el juicio económico que a la larga es lo que importa a los involucrados.

En el Perú se busca torpemente con nociones anacrónicas cimentar (o crear, ciertamente) una industria cinematográfica a base de preceptos y estereotipos que hicieron al otrora Hollywood clásico, añadiendo ápices de modernidad maniobrados muy artesanalmente, intentando postular al cine de acción, con explosiones de cuetecillos y patadas voladoras, y de situaciones, con burdos desnudos y bromas escolares de oficinistas patéticos. Esta concepción lo tiene claro CONACINE (Consejo Nacional de Cinematografía) a la hora de otorgar sus premios monetarios anualmente a los esforzados cineastas que presentan sus proyectos en busca de financiamiento. Así lo esclareció el dramaturgo Alonso Alegría, quien expresó unas poco afortunadas frases a propósito del juicio del jurado, del que formó parte, que premió este año: “… Mi berretín era que esa plata debía gastarse en películas que no solamente fueran buenas sino que también pudieran ser exitosas. Si de ir creando una industria del cine se trata, hace falta que el público llene las salas, y eso no lo lograría ninguno de los aburridísimos y seudofilosóficos seudopoemas que teníamos entre manos…”

Alegría comparte el pensar de Vargas Llosa, otro intelectual poco entendido de cine, de que el sétimo arte es un divertimento pro risas y distracción cual videojuego. Si así piensan quienes toman decisiones entonces el cine peruano seguirá estancado en el cadalso. Lástima da que Alegría confunda sus gustos con el camino al éxito y que considere al cine personal como egoístas miradas al ombligo de sus propios autores. En fin, poco se sabe sobre el proceso de los 4 filmes ganadores, pero, a juzgar por las declaraciones del personaje en cuestión, ya nos hacemos una poco auspiciosa idea del asunto.

Estos últimos párrafos responden a esclarecer la idiosincrasia con la que se maneja el cine peruano, donde más importa la sedimentación de un perfil de espectador más acorde a los adolescentes que degustan grandes combos de pop corn y bebidas por función, y a los que aprovechan la oscuridad de la sala para desgarrarse a besos y manoseos. ¿Y las películas importan? Sí, pero la boletería más. Lo más lamentable de todo es que ni eso se ha logrado, pues se toma la concepción de una industria cinematográfica como la domesticación en masa de mentes púberes con bolsillos pudientes. Crear industria, para los que mandan aquí –para mal-, es hacer del cine una máquina de billetes, logrando sólo ser un remedo deplorable de lo que se hace en el norte, que tampoco es un dechado de virtudes más allá de su ultra estatus financiero.


Algunos despistados, como muchos de los que hacen cine en Perú, alegan que aquí solamente se hace cine de autor, siendo esto lo que impide la consolidación de una industria -léase homogeneidad de conceptos o futilidad generalizada-, significando, por lo tanto, el individualismo del cineasta nacional el cáncer de nuestra cinematografía. ¿Acaso Mañana te cuento 2, una comedia romántica absolutamente absurda por estereotipada a más no poder, tiene guiños de autor?, o las películas andinas o provincianas enmarcadas en el género de horror, ¿pretenden algo más que seguir los tópicos de su género? Digamos de Una sombra al frente, de Tamayo, y Mariposa negra, de Lombardi, por tratarse ambas de adaptaciones de literatura, que si bien no son películas frívolas no cabe el término "de autor" para adjetivarlas, pues las convenciones narrativas se hacen presente en diversos pasajes trascendentales que terminan concluyéndolas como fieles al drama más ortodoxo, muy aparte de no ser logradas ni por asomo. Tal vez los casos aludios sean las producciones de Josué Méndez y Claudia Llosa que con sus Días de Santiago y Madeinusa, respectivamente, protagonizaron un manso oleaje de cine de autor en Perú. Raúl del Busto con su Detrás del mar cabe también en este apartado, y paro de contar.

Por eso, no creo existe un concepto sólido de "cine peruano", sino más bien individualidades fílmicas que aparecen esporádicamente. Para bien, hasta fin de año, estas “apariciones” serán casi simultáneas, lo que dilucidará los cuestionamientos sobre la importancia de la cantidad de estrenos nacionales en un país sin arraigo fílmico, así como nos dará la perspectiva –por más vaga y artificial que sea- de una cinematografía prolífica que otorga material diverso para juzgar, evitando las largas esperas por fiascos irrefutables, lo que siempre ha sido la penosa situación de costumbre o pan duro de cada día en esta parte del continente. De setiembre a diciembre habrá un piloto de industria cinematográfica en Perú, que servirá para allanar, arar y sembrar el campo según los requerimientos pertinentes, asimismo para consolar las querellas de siempre, aunque el momento sea tan efímero y repentino como llegó.

Las películas de este azaroso ciclo oficial serán comentadas en post posteriores a sus respectivos estrenos. La castrense Vidas paralelas, producida por la Universidad "Alas Peruanas" y el Ejército peruano, ya empezó su periplo por las multisalas el jueves último. La primera que sale a la cancha; por ende, la que marcará la pauta del devenir de las que siguen.

lunes, 18 de agosto de 2008

REFLEXIONES FORZADAS DEL FESTIVAL PASADO

Para balancear mi experiencia festivalera dejo unas reflexiones y comentarios últimos, motivados por algunas preguntas que me llegaron por medio de Emanuel Ramos, un entusiasta blogger que pretende acopiar y comparar diversas perspectivas sobre el evento que apenas termina. Mis dedos tipearon estas reflexiones a raíz de sus preguntas:

¿Qué balance final haces del 12º Festival de Cine de Lima?
El Festival de Lima depende su calidad de la actividad (cinematográfica) latinoamericana del momento. Este año fue superior al anterior porque hubo una mayor cantidad de películas atractivas estrenadas en diversos e importantes festivales alrededor del mundo durante el último año. El caso del cine argentino es un caso notable, pues su selección fue de lo más distinguido del festival, asimismo el ascendente cine chileno, que promedia 15 largos al año, trajo dos de los mejores competidores a colación.
Ni qué decir en el apartado de documental, que, por contar con sólo 9 títulos, estuvo nutrido de una selecta lista de laureados títulos.
El 2007 y 2008 fueron buenos años para el cine latinoamericano, lo que se vio reflejado en el festival que recién culmina. Aunque nunca faltan cuestionamientos sobre algunos ausentes, más aún sin son tan importantes como LA película del último BAFICI, Historias extraordinarias, de Mariano Llinás, y, la ya dos veces postergada, Calle Santa Fe, de Carmen Castillo, con las cuales nos quedamos con las ganas.
Si algo hay que reprochar a este festival son sus magras muestras paralelas, donde poco hubo de qué emocionarse. La mayoría fueron estrenos adelantados, que en estas semanas próximas entrarán a nuestros multicines, además de mostrar la impresentable sección "Secretos y tesoros de Latinoamérica", sugerente nombre que contradice innegablemente a su contenido de cuestionable e ínfima calidad. Pero, como todo no es color de hormiga, se destacaron las retrospectivas de Leonardo Favio y Nikita Mijalkhov.
En global se redondea como un buen festival en lo que a las competencias oficiales se refiere y un descuidado evento para con su marco, sus muestras paralelas, que también atraen a ojos cinéfilos.

¿Cuál que es el rumbo que está tomando el cine latinoamericano contemporáneo?
El cine latinoamericano está creciendo en estima a vista de los europeos, notándose por su presencia importante en los últimos festivales de Cannes, Venecia y Berlín. Los argentinos son, sin duda, los abanderados de este actual embiste, por lo cual me animo a segmentar el cine argentino y al cine latinoamericano como dos manifestaciones independientes en esfuerzos y calidad.
Cuando se habló de la Nouvelle vague, ¿se habló de un cine europeo independiente y rebelde? O, cuando se estableció Bollywood en India, ¿se habló de un pomposo cine en el sur asiático? Respondo diciendo que el Nuevo cine argentino es una voz que difiere notoriamente al cúmulo hecho en la zona hispanohablante de América, tanto en calidad, como en recursos e identidad como grupo. Por lo cual, creo a Argentina una fuerza aparte, que se produce y publicita con autonomía, con diferencia a la cola hedionda que el resto (los otros países de la zona, nosotros incluidos) representa.

Dentro del contexto del cine latinoamericano, ¿cuál es el lugar que ocupa el “cine peruano”?
No creo que exista un concepto sólido de "cine peruano", sino más bien individualidades fílmicas que aparecen esporádicamente.
Las películas limeñas no tienen una identidad en conjunto, son esfuerzos distintos y celosos de cada equipo de producción que como puede saca su proyecto a flote.
No formamos una corriente o un conjunto reconocible por su estilo. Somos simplemente un reducido número de películas que nacieron dentro de nuestras fronteras.
Cada película peruana baila con su propio pañuelo. Por eso, no ocupamos ningún sitial preferencial, pues no somos referencia importante para ninguna cinematografía.
Ahora, si hablamos de un cine peruano identificable por su estilo propio, de características generales que responden a una corriente en común, nos referiríamos al cine marginal de provincias, que con sus carentes recursos, técnicos e intelectuales, han sabido hacerse de una identidad y espacio en los anales de nuestra historia.
El cine peruano, como entidad, se debe a los esfuerzos provincianos por manifestarse a las masas. Prefiero hablar de ellos como cine peruano, que de las películas limeñas tan disímiles entre ellas mismas, a la vez de fallidas, en mayoría importante.

¿Cuál es la escena (o imágenes de alguna película) que le causó mayor placer estético?
La mayoría de las tomas en exteriores de la pulida El cielo, la tierra y la lluvia, del chileno José Luis Torres Leiva. Doy tanto mérito al fotógrafo, Inti Briones, como al mismo autor. Hermosas tomas ampliadas de parajes, que funden al humano y a la naturaleza en un mismo cuadro de contemplación y enajenación.

¿Cuál fue la propuesta cinematográfica más arriesgada de este Festival?
Un tigre de papel, de Luis Ospina, es un documental con embozadas secuencias ficticias, que aportan al humor y al cuestionamiento sobre nuestra credulidad. Esta obra, además de desconcertante, es un testimonio histórico - no muy fidedigno, lo que lo hace más simpática- sobre un ilustre personaje del arte colombiano en el siglo XX.
También, por más cuestionada que sea, Ainda orantantangos, Gustavo Spolidoro, es una película fresca, irreverente y valiente. Aunque el acabado deja sinsabor, con pocos pasajes logrados, se valora la apuesta: su hilaridad picante y su petulancia técnica, pero efectiva.

LA MEJOR PELÍCULA: LOS BASTARDOS, de Amat Escalante.
EL MEJOR DIRECTOR: Pablo Trapero, por Leonera
LO PEOR
: La sección "Secretos y tesoros de Latinoamérica", compuesta por un cúmulo de cintas fallidas, excluidas de la competencia por su baja calidad.
LA REVELACIÓN: tardía, pero revelación al fin, Luis Ospina, director de Un tigre de papel.
LA DECEPCIÓN: Los cortometrajes de Mantarraya Producciones.
LO MÁS IMPACTANTE: Nada impactante, mas sí sorprendente fue la revelación de la abuela sobre el pasado de Riosse en Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo.

sábado, 16 de agosto de 2008

FESTIVAL DE LIMA: LO MEJOR, LO MALO Y LO VERGONZOSO

Sólo un adjetivo es sufieciente:

LO MEJOR:
1. LOS BASTARDOS, de Amat Escalante
2. EN LA CIUDAD DE SYLVIA, de José Luis Guerín
3. LUST, CAUTION, de Ang Lee
4. EL CIELO, LA TIERRA Y LA LLUVIA, de José Luis Torres Leiva
5. LEONERA, de Pablo Trapero
6. INTIMIDADES DE SHAKESPEARE Y VICTOR HUGO, de Yulene Olaizola
7. LA MUJER SIN CABEZA, de Lucrecia Martel
8. UN TIGRE DE PAPEL, de Luis Ospina
9. LUCES AL ATARDECER, de Aki Kaurismaki

IMPORTANTES:
- LIVERPOOL, de Lisandro Alonso
- TROPA DE ÉLITE, José Padilha
- TONY MANERO, de Pablo Larraín
- JOGO DE CENA, de José Coutinho
- 12:08 AL ESTE DE BUCAREST, de Corneliu Poromboiu
- AL OTRO LADO, de Fatih Akin

LO MALO:
- MUTUM, de Sandra Kogut
- EL ACUARELISTA, de Daniel Ró
- PERSONAL BELONGINS, de Alejandro Brugués
- POSTALES DE LENINGRADO, de Mariana Rondón
- LA ZONA, Rodrigo Plá
- SATANÁS, de Andrés Baiz

LO VERGONZOSO:
- VOLVIENDO A LA LUZ, de Delia Ackerman
- PERRO SIN DUEÑO, Beto Brant y Renato Ciasca
- EL BRINDIS, de Shai Agosín
- Los cortometarjes de MANTARRAYA PRODUCCIONES

viernes, 1 de agosto de 2008

FESTIVAL DE LIMA: PARA NO PERDER PLATA Y TIEMPO

Si tienes el bolsillo con hueco, asimismo no quieres renunciar a gozar del Festival de Lima: no te preocupes. Al parecer -por lo que voy descubriendo mañana tras mañana- con sólo 7 boletos para las (películas) de competencia, como máximo, entre ficción y documental, puedes darte por bien servido del festival. Y digo esto porque las funciones de prensa matutinas no hacen más que confirmar que el elevado número de 22 cintas en la categoría de ficción tiene como objeto saludar a las banderas de los países participantes y/o brindar compañía a la hegemónica argentina, más que hacer variada la competencia. Cada sesión que concluye sirve para descartar títulos del palmarés, así también para recomendar los mismos a conocidos y entusiastas a que no depositen sus peniques en la boletería CCPUCP por decepciones a cambio. "Esta no veas" (bis) será el estribillo más oído en el marco del festival.

Si la Competencia, que es la esencia de un festival, deja mucho que desear, especialmente la sección Ficción, por la aglomeración de títulos de nivel promedio -o menor- hecho con criterio taquillero; ¿qué se puede esperar de las muestras paralelas? Mayor descuido, por supuesto. Sólo el bloque "Presentaciones Imprescindibles" mostrará cintas estimables de diversas partes del mundo, cintas que igualmente tendrán estreno comercial en los próximos meses en Lima. ¿Entonces? Tan sólo el Festival adelantó su llegada, mas no posibilitó su arribo. ¿Es ese un gran mérito y esfuerzo? Los casos de exclusividad sólo se darán con 12:08 Al Este de Bucarest, de Corneliu Porumboiu, Flandres, de Bruno Dumont y En la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerín, por considerarse de entrada como "poco digeribles" por el público de a pie; por ende, sus presencias en la programación estás dedicadas al cinéfilo medianamente exigente. Bien por eso.

A propósito de las muestras alternativas más quedan sólo reclamos: la retrospectiva de Favio, casi moribundo, será de sólo 4 largos; el país invitado, Alemania, no produce material atractivo - ya se pudieron ver algunas que marcan la pauta de su actualidad cinematográfica poco auspiciosa-; "Secretos, tesoros, querubines y mermeladas de Latinoamérica" (algo por ahí), otro bloque alternativo, es un listado de filmes latinoamericanos que quedaron fuera de competencia por motivos de calidad. Imagínense. Y, por último, la muestra de Mantarraya Producciones, encabezado por el ya famoso Reygadas, que promete algo, así esté en digital.

No menciono películas recomendadas porque ya están diseminadas por toda la blogsfera. Aquí algunos links:



Sí, son listas largas. Si tienen poco dinero aconsejo -con la mano en el pecho- ir para las gauchas; siendo arbitrario y arriesgando su confianza para conmigo. En todo caso, dense una vuelta por los multicines que Batman, Wall-E y Carrie Bradshaw y Cía los están esperando con los brazos abiertos.

martes, 3 de junio de 2008

PREGUNTONA A RICARDO BEDOYA


I. ARRANQUE

Para empezar y ubicarnos, ¿qué película te indujo a la cinefilia? ¿Cómo, cuando y dónde la viste?

No creo que haya sido una sola película. Pienso que son circunstancias que te llevan a conocer el cine y apegarte a él. En mi caso, me llevaron al cine desde muy niño, tal vez porque a mi padre le gustaba ir y yo lo acompañaba. Empiezo a ir al cine a inicios de los años sesenta, con películas como Los diez mandamientos, Ben-Hur, El Cid, Lawrence de Arabia, Santo contra las mujeres vampiro, una película de Disney llamada Darby O'Gill and the Little People, Yolanda, la hija del corsario negro, Espartaco, Barrabás, El martir del Calvario, Madre india, entre otras.

La opinión de un crítico, independientemenete de la trayectoria de este, influye en un sector muy reducido de público. Estas personas en su mayoría son los del mismo gremio. Pero para esa minoría, ¿lo que pretendes con tus apreciaciones es ser didáctico e ilustrativo para un espectador común, y así este evalue más criterios en un filme? ¿Como educarlo?

No; no pretendo eso. Tendría que empezar a educarme yo mismo. El crítico es un espectador curtido, experimentado, tal vez avezado, que opina sobre una película. Lo hace a partir de su conocimiento sobre la historia del cine, su forma de expresión, la filiación de esa película con un género, un estilo, una visión del mundo, la obra previa del realizador o, tal vez, desde la ausencia de algunos de esos referentes, lo que ocurre con las cintas más radicales o experimentales. La del crítico es una opinión que el lector puede contrastar con su propia visión de la película. No concibo al crítico como un tipo que se la pasa recomendando cintas o disuadiendo al lector para que no vea las películas que a él no le gustan. Eso no es un crítico. La opinión crítica no se impone. Está allí y el lector puede o no coincidir con ella. Lo importante es que el crítico logre dar las razones de su gusto o su disgusto y que trate de encontrar un ángulo, un costado, una vía de acceso a algún aspecto de la película para tratar de discutir con ella o para ofrecerle al lector una vía de lectura de la cinta. La crítica debe ser argumentativa y no una mera acumulación de adjetivos.

II. LA HISTORIA QUE ÉL SABE

La historia de nuestro cine es prácticamente desconocida para los propios peruanos. Muchos creen que se inicia con Lombardi, otros menos con Robles Godoy, cuya obra también es poco conocida y difundida. ¿Qué obras resaltantes se encuentran en la época primitiva o en la de los antes mencionados?

La historia del cine peruano es larga, pero de existencia intermitente. Nació a fines del siglo XIX pero no logró consolidarse. La Primera Guerra Mundial causó la primera crisis de una actividad que se centraba en la realización de vistas de actualidades producidas por las más importantes empresas distribuidoras y exhibidoras de la época para deleite de la alta burguesía limeña, que se dejaba filmar para luego ir a contemplarse en la pantalla. Luego hay un renacimiento de la actividad cinematográfica durante la Patria Nueva de Leguía. Es un cine hecho para halago del poder y Leguía se convierte en el gran protagonista del cine peruano que se exhibía como complemento del cine de Hollywood, ya hegemónico.

La caída de Leguía paraliza al cine una vez más, pese a los esfuerzos de Alberto Santana, Francisco Diumenjo, Manuel Trullen, entre otros, para hacer una película sonora y parlante en los años iniciales de la década del treinta. El sonido llega recién en 1934, pero empieza a consolidarse a partir de 1937 con las películas de Amauta Films, que encarnan una concepción del cine como industria popular y masiva que no se consolida, apelando a géneros reconocibles por el público y a fórmulas que empezaba a perfeccionar el cine mexicano de la época (la mezcla de comedia urbana y melodrama; el filme de hacienda donde se procesan conflictos sentimentales y sociales; el filme de canciones insertas en el centro de una dramaturgia ajena al musical, como un modo de aprovechar las posibilidades del sonido). Amauta Films tiene grandes éxitos, como La bailarina loca, Gallo de mi galón, Almas en derrota, entre otras, pero no puede crecer ni mantener solidez en un mercado raquítico que empieza a ser afectado por la escasez de materia prima para filmar durante la Segunda Guerra Mundial y por la competencia inmensa del cine en lengua castellana, sobre todo de las películas mexicanas, potenciadas por el apoyo de los Estados Unidos en los días de la Segunda Guerra Mundial. El cine de Amauta Films es un cine para descubrir. Se puede encontrar una película sorprendente como Barco sin rumbo, y actores formidables, como el comediante Edmundo Moreau.

En los años cincuenta e inicios de los sesenta está la experiencia del cine del Cuzco, la llamada Escuela del Cuzco, que surge a mediados de los cincuenta. Lo mejor de ese cine está en el documental. En esos cortos inacabados o carentes de sonido que filmaron Manuel Chambi, Eulogio Nishiyama y Luis Figueroa.

En los setenta y ochenta, lo más interesante se concentra en el cortometraje que se hizo al amparo de la ley de cine dictada por el gobierno militar en 1972. Los cortos de Arturo Sinclair, Jorge Suárez, Pablo Guevara, Nelson García o Jorge Vignati.

¿Están perdidas o celosamente guardadas y conservadas? Sería determinante e histórico para nuestro cultura cinematográfica que este material se lanzara en edición DVD. ¿De quién depende su difusión?

Nunca hubo en el Perú el sentido de la conservación o la idea de que las películas conforman un patrimonio que se debe preservar. Manuel Trullen, fotógrafo de tantas películas desde la época muda, guardó durante muchos años numerosos rollos de las películas peruanas del pasado, pero luego pasaron a otras manos. Recuerdo que vi como una copia de La muerte llega al segundo show (1958) se despedazaba pese a haberse proyectado unos años antes. Había estado en una azotea durante años expuesta al sol y a los orines de muchos gatos.

Muchas de las películas peruanas del pasado se han perdido, tal vez para siempre. Otras se conservan, no siempre completas. Las de Amauta Films están en soporte de nitrato, lo que complica su exhibición pública. Las labores de restauración son muy caras, pero no te podría dar mayores datos sobre eso, porque los desconozco.

IV. ACTUALIDAD MULTIMEDIA

Esta era del DVD permite tener a disposición un cúmulo de títulos de distintos géneros, épocas y latitudes a precio de ganga, lo que beneficia indudablemente a la democratización de la cultura del cine. Una iniciativa importante, posible gracias a esta actualidad, es la formación y propagación de cineclubes independientes, que elaboran sus ciclos con las obras disponibles en los catálogos piratas. ¿Crees que esto se verá reflejado a corto plazo en una cinefilia cineclubera, mayor que la de antaño?

Creo que es una situación irregular y hasta cierto punto penosa. Es decir, tener que reconocer que la actividad cultural cinematográfica en el Perú está librada a la exhibición de copias en dvd que no siempre tienen las condiciones de calidad mínimas. El oligopolio de la distribución ha logrado beneficios tributarios en la importación de copias que les permite ingresar al país 150 copias de un blockbuster con el privilegio de ahorrarse los derechos aduaneros a cambio de reexportar las copias en un plazo de seis meses. Eso ha copado el mercado de blockbusters que se exhiben en turnos concertados que dejan poco espacio a cualquier otro tipo de películas. A causa de ese mismo beneficio aduanero, las copias de las pocas películas interesantes que llegan se reexportan en ese mismo plazo. Por eso, un cineclub equipado con proyectores de 35 mm no puede dar películas actuales porque ya no están en el mercado, ya se fueron del país.

Me temo que la "cinefilia cineclubera" de la que hablas ya no existe. Hay un pequeño grupo de cinéfilos que acude a los cineclubes, pero ya no se encuentran los llenos fervorosos de años pasados. Si hay una cinefilia actual, es más parcelada, especializada, confinada, aislada. Es una cinefilia que forma como pequeñas tribus (la del "gore", la del filme de culto, la del porno, la del anime, u otras) que intercambia títulos y consume en pantallas distintas a las tradicionales. La idea del cineclub de hoy en el Perú es casi virtual. Es una red de personas que bajan películas, las ven en su computadora, o sacan copias que luego hacen circular en los mercados paralelos donde son adquiridas por personas de similares preferencias. Me hacen recordar a los "hombres-libro" de Fahrenheit 451.

En Perú, especialmente en Lima, dos fenómenos contemporáneos como son la piratería y la globalización por internet confluyen para generar esta corriente bloggera muy diversa, en lo que a cine se refiere, claro. Una nueva promoción de cinéfilos comentan sus experiencias sin permiso de nadie y a su más personal estilo por este medio. ¿Cuál es tu impresión sobre este nuevo quehacer?

La corriente bloguera me parece muy estimulante en general, y no sólo en Perú. En realidad, la red ofrece casi lo más interesante que se publica hoy sobre cine. Eso ocurre en Estados Unidos (los blogs de David Bordwell y Rosenbaum, el de Chris Fujiwara, así como el de Chicago Reader), en Australia (Senses of Cinema), en Brasil (Contracampo), en Francia y en otros lugares. En Argentina y Chile se publican excelentes blogs de cine y de cultura en general (La lectora provisoria, La fuga).

La red permite publicar textos extensos y de calidad, como los que publica por ejemplo Senses of Cinema o Screening the Past, que exceden los límites que se establecen en las revistas impresas. Es verdad que la extensión puede ser un defecto por los problemas de lectura en la computadora, pero ofrece la posibilidad de la ilustración y el análisis con imágenes o fragmentos fílmicos respetados en su formato original.

Hablando de tu blog, Páginas del diario de Satán, ¿nació por un motor lúdico, político o se adscribe a la movida vivaz bloggera de predicar cinefilia? ¿Qué pretensiones para con este?

Páginas del diario de Satán no tiene otra pretensión que ser un espacio de opinión breve, actual, a veces polémica. No está concebido como un espacio de crítica ni de análisis y, por eso, no tiene ninguna relación con las noticias de actualidad. Además, es un blog abierto a las opiniones de varias personas, colaboradores que pueden discrepar entre sí.

Las revistas especializadas son un medio cada vez más caduco para mantenerse actualmente informado, es por eso que están en vías de extinción no sólo en Perú. ¿Cual es tu perfil idóneo para un medio impreso?

Las revistas impresas suelen tener limitaciones de diferente orden. Lo que se percibe ahora es una saturación de los espacios críticos. Es decir, la opinión sobre tal o cual película –e incluso su análisis- está cubierta por textos que aparecen en la red. Lo mismo pasa con la información sobre las películas. Ahora, así no lo queramos, vamos a ver una película sabiendo casi todo sobre su argumento y sus “secretos”. Por eso, pienso que concebir una revista impresa en el estilo de un magazín es un error porque supone dar más de lo mismo.

Pienso que las revistas impresas más interesantes de hoy son las que prestan atención a los asuntos temáticos generales o a los inactuales. Es el caso de la francesa Positif, por ejemplo, que encuentra su singularidad en los dossiers sobre directores como Richard Fleischer, Mario Camerini o Sacha Guitry, de los que la red casi ni se ocupa, o en tratar asuntos temáticos, como “lo sublime” o “la melancolía” en el cine o trabajar textos más teóricos sobre géneros, desde el western hasta el musical.

Lo mismo pasa con las canadienses CineAction o Cinemascope, que hablan del cine de ayer y de hoy desde perspectivas muy centradas y nada ligeras.

Creo que la revista impresa de cine de hoy gana interés en la medida de su especialización. Y no olvidemos que las revistas impresas aspiran a una permanencia mayor. El problema es que la especialización no consigue financiación así nomás. Mantener una publicación seria y exigente, en nuestro medio, supone tener detrás a una institución dispuesta a asumir los costos sin esperar una rentabilidad. Es difícil.

V. JALALENGUA

Las cuestionables películas oscarizadas son las principales animadoras de nuestra cartelera comercial anual. De Europa llegan más películas de género; y de Asia, fantasmas y mostruos inquietos. Esa es la constante de siempre. Empero hay notables excepciones de arribo tardío contables sólo con los dedos de una sola mano, que contrastan con la la mayoría hollywoodense que es el pan duro de cada día. Que estemos acostumbrados no quiere decir que nos guste. Entonces, a sabiendas que la crítica tiene una voz no muy oída, ¿qué tan importante es la prensa de espectáculos (o cinematográfica) para este fin difusor?

Siempre es importante la prensa cinematográfica. No todas las publicaciones pueden ser críticas o analíticas. La prensa cinematográfica da a conocer las películas que están en cartelera. El problema es que para cierta prensa parece existir solamente el cine que estrenan las compañías norteamericanas. Ellas son las que se benefician con los reportajes a los actores, las entrevistas telefónicas y las infografías. Eso es lo que debería cambiar. Creo que la prensa cinematográfica debería prestar igual atención al “otro cine” que llega a cuentagotas, pero que a veces llega.

¿Estás al tanto de las intenciones de los organizadores para el próximo festival de la PUCP? ¿Qué títulos son los que más suenan? ¿Hay material para mejorar la mediocre edición anterior?

No, no sé nada, aunque no es difícil adivinar. Mira los premios de los últimos festivales de La Habana y Cartagena y podrás tener una idea de lo esencial de la programación.


¿Te interesa la realización auiovisual?

No. Nunca me interesó.

¿Por qué?

Soy un espectador. Mi relación con el cine siempre fue de esa naturaleza. Ni siquiera me considero un crítico o un profesor. Lo soy, claro, pero como consecuencia de mi afición por el cine, de mi cinefilia. El día que deje de escribir y dictar clases y de hacer las cosas que hago vinculadas con el cine, seguiré viendo películas. La cinefilia ni toma vacaciones ni se jubila.

martes, 26 de febrero de 2008

SOBRE MAÑANA TE CUENTO 2

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jueves, 27 de diciembre de 2007

LO MEJOR QUE VI EL 2007


Quise ver más pero los estorbos económicos siempre se anteponen a mis ganas. Algunas las vi en las salas, otras por DVD, pero todas son estrenos de este año, ya sea en el circuito comercial, cultural o alguna presentación única y extraordinaria. Al no contar con mucho de donde elegir, entremezclo mis favoritas vistas en cualquier circunstancia con la salvedad redundante que sean estrenos del presente año moribundo. Aún así sólo sumo estas nueve que presento:

1. LUZ SILENCIOSA, de Carlos Reygadas
2. LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA, de Zhang Yimou
3. HAMACA PARAGUAYA, de Paz Encina
4. EL BUEN PASTOR, de Robert DeNiro
5. ZODIACO, de David Fincher
6. PEQUEÑA MISS SUNSHINE, de Jonathan Dayton y Valerie Faris
7. EL VIENTO QUE AGITA LA CEBADA, de Ken Loach
8. EL ESPÍRITU DE LA PASIÓN, de Kim ki-duk
9. LA CONQUISTA DEL HONOR, de Clint Eastwood


La peor del año es -casi por unanimidad- TRANSFORMERS, de Michael Bay. Tremendamente ridícula, estructurada con estereotipos que disgustan a quien por error se la toma en serio. NORBIT me hizo pensar la decisión por unos segundos. Ni una sola risa en todo el metraje.

-MENCIÓN HONROSA: Superbad, de Greg Mottola. La mejor comedia del año; nerds que conociendo su condición intentan forzar un error ajeno que corte su vida virginal.


LO MEJOR DEL 2007 QUE NO ES DEL 2007:

- La filmografía completa del indie Jim Jarmusch. Stranger than paradise, Night on earth y Ghost dog: the way of the samurai son mis preferidas.


- Fando y Lis, de Alejandro Jodorowsky. Mi debut bizarro.


- The departed, de Martin Scorsese. Algo tardío su visionado, pero tremendo placer el que me causó.

lunes, 17 de diciembre de 2007

CUARTA (Y ÚLTIMA) JORNADA DE LA MUESTRA DE APRECI (DE NUEVO EN CAFAE)


Por motivos de fuerza mayor -como se estila decir- no asistí a la C. C. CAFAE para la tercera jornada de la Muestra de cine regional, la cual se llevó a cabo el último sábado (15); por ende, no tengo material para reseñar lo acaecido en esa fecha en la que quedó pendiente el final de la cajamarquina El encuentro de dos mundos, la otra cara, además de la correspondiente a la programación para ese día: la versión remasterizada de El abigeo, de Flaviano Quispe.

Hablando de Quispe's, me comuniqué con Gabriel (Quispe, valga la redundancia), vicepresidente de APRECI, para preguntarle e informarme si es que lo del día sábado se realizó sin contratiempos. Guiándome ciegamente de su respuesta, manifiesto que la tercera jornada se llevó a cabo sin inconvenientes, asimismo se cumplió con lo prometido.

Pero la cuarta jornada trae consigo sus propios comentarios y sucesos, y a eso me abocaré en las próximas líneas...

El cuarteto de cortos documentales Warasqa Kichwa Markam, de Erick Aquino, es lo mejor que pude ver en toda la muestra. Audiovisuales sencillos grabados con cámara fija, que recogen testimonios en quechua de algunos poblados ancashinos. Piteq, donde se conoce a la familia campesina de Valerio, además de dar un simple vistazo al Parque Nacional Huascarán; Llupa, tierra de montañeros, ahí Oscar e Hilario se dedican a cargar las pertenencias de los gringos escaladores de nevados; Wanchaq está a diez minutos de Huaraz, Rómulo, Santa (los padres) y Yon (el hijo y esmerado criador de cuyes) atienden su humilde restaurante desde tempranas horas del día; en cambio, Rosalinda disfruta viendo las piruetas de los gringos sobre unas enormes piedras que hace siglos dejó un aluvión por la zona; y Waras (Huaraz), que es un lugar donde también se habla mucho quechua, prácticamente en todas partes (en las combis, en el trabajo, en la radio, etc.). Esa querida lengua por los locales es difundida mediante inusuales medios como pequeños libros, clases del idioma, programas radiales de variada temática, etc. Esa lograda producción de "Vasos comunicantes" con el auspicio de la COOPERACION TÉCNICA BELGA y la participación de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo, es lo más resaltante -en lo que a calidad del producto se refiere- de los cuatros días de proyecciones; pulcritud en el lenguaje audiovisual (simple y explícito), testimonios de interés además de divertidos, debelador en lo que a costumbres andinas se entiende, y puntual y conciso con su propuesta (sin ambages ni efectismo). Una obra de nivel más que aceptable, que sirve como material didáctico para los estudiantes de quechua y, también, para quien quiera conocer la idiosincrasia, costumbres (cotidianidad) y contexto socio-cultural a grosso modo de los ancashinos en la mayoría de sus facetas. Aunque en el transcurso de su proyección el público presente se estaba hastiando -posiblemente por los largos y aburridos créditos finales- el global de los cuatro cortos dejó mucho para comentar y asimilar en el durante y el después.

El público esperaba impaciente el plato el fondo, el largo de ficción cerrador la muestra, que en este caso sería el "thriller" arequipeño Mónica, más allá de la muerte, de Roger Acosta. Recreación provinciana del universal mito urbano del fantasma de una chica que perturba a los hombres en busca de su disfrute y amor eterno, con varios agregados sacados de otros mitos de menor popularidad; el total representa un '7 colores' audiovisual de mínima originalidad, lo que resulta su máximo defecto.

Un tipo ebrio es seducido por una mujer (el alma en pena de Mónica) que lo induce a arriesgar su vida al caminar por filo de la caída de un puente, un taxista que pierde la vida por una distracción del mismo espíritu, un susto mayúsculo para un chofer al enterarse que su pasajera (la misma señorita) está muerta desde hace años, entre otras apariciones que dan a entender la versatilidad de la muchacha para fastidiar vidas. Este espíritu se enamora de Paul, quien sale de una decepción amorosa por infidelidad, y a raíz de eso se plantea el romance cursi base del melodrama a contarse. Todo acabaría trágicamente al suicidarse Paul para estar con Mónica "más allá de la muerte" durante la eternidad.

Situaciones involuntariamente jocosas son la constante de esta interna corriente cinematográfica, que se ha podido comprobar con este pequeño ciclo . La madre de Paul le advierte que su pareja puede ser alguien muerto (poco dramático, ¿no?), la visita al burdel de personajes cuaternarios e inútiles, el chisme barato y estúpido en la peluquería del barrio, (ahora el plano más general) las actuaciones no convincentes, especialmente del protagonista masculino, a quien se le atribuye mucho peso dramático para su nivel interpretativo; nuevamente, los parlamentos y situaciones clichés bastante previsibles; las sosedad de las acciones dramáticas por el mal planteamiento visual nada favorable al cometido; la férrea negación a la elipsis por parte del realizador, pues como consecuencia la película es innecesariamente larga, ya que se pone énfasis en lo insustancial y en lo tácito; la imagen lavada del vídeo por pésima iluminación del encuadre, parece que sólo se contará con la luz artificial propia del foco de luz de la habitación o de los postes callejeros para las escenas en exteriores; y la pésima dirección de actores y/o, como se mire, el pésimo casting -si es que se hizo.

La muestra ha finalizado. APRECI hizo su primera aparición frente a la sociedad, tal vez con menor ventura de lo que se esperó. No hubo gran afluencia de público ni tampoco de prensa. Pero siempre hay tiempo y espacio para recuperarse de una caída; por eso, se espera mayor éxito para el próximo evento, en el cual -ojalá- se pueda contar con mayor movilización de medios informativos, asmismo de mejor material qué mostrar a los interesados, pues por más que APRECI sea una entidad que promueva el movimiento cinematográfico en el país, es importante que muestre parte del mejor cine que se hace en el mundo como manifestación de la cinefilia que debe caracterizar a un grupo de dedicados al cine, sin contar que más de dos se los agradecerían.

La Muestra de Cine Regional sirvió como ventana para quienes les hacía más falta. Para esas producciones de escasa difusión en la capital que merecen siquiera alguna oportunidad de ser mostradas, y para que se sepa que Lima no es el Perú tampoco en relación a lo cinematográfico... Con eso sí que se cumplió.

sábado, 15 de diciembre de 2007

SEGUNDA JORNADA DE LA MUESTRA DE APRECI (EN CAFAE)


Lamentable. La nota resaltante de la segunda jornada de la Muestra de APRECI fue la proyección inconclusa de la película cajamarquina El encuentro de dos mundos, la otra cara, de Héctor Marreros. Tras la definitiva tercera interrupción por fallas técnicas en el equipo del C.C. CAFAE se concluyó la velada con las debidas disculpas del caso. A falta de 20 min. para la culminación del film se puso fin a la Muestra de cine regional por el día viernes.

La gratuidad del Centro Cultural CAFAE me atrajo hasta su sala para esta ocasión. Por otro lado, en El Cinematógrafo se pasaría Los actores, de Omar Forero, ojalá sin ningún inconveniente.

Con media hora de retraso por la vana espera del realizador del film, se inició la segunda jornada de la muestra. Todo había empezado con el pie izquierdo (perdón zurdos), pero no esperé que finalizará con tremendo tropezón. Imposible la ausencia de quejas y murmullos contra la organización del evento, un desliz tremendamente perjudicial para la imagen de APRECI ante la voz popular, aunque la entidad no tenga gran peso de culpabilidad en este bochornoso suceso. Confío en que esto será un traspié único e irrepetible, que a partir de ahora se tomarán mayores precauciones antes de alguna proyección o de cualquier otro evento a realizarse, y así evitarse otra verguenza pública. Ahora, el comentario (parcial) de la película a cuarto de camino cerca de su fin:

El encuentro de dos mundos, la otra cara escenifica satíricamente el episodio histórico de la llegada de Francisco Pizarro con sus huestes conquistadoras a Cajamarca, y su confrontación con el Inca Atahualpa ¿Qué más? Pues, no lo sé. Hasta esas instancias aguantó la copia DVD de la película. El desenlace es un misterio, pero haciendo, nuevamente, supuestos, supongo que seguirá la misma senda en la que anduvo por más de una hora de metraje.

Un paisano pasea anonadado por las calles cajamarquinas. Él visita las plazas y lugares de mayor atracción popular como el Cuarto del Rescate, donde Atahualpa propuso el precio de su vida ante los colonizadores, y la piscina municipal. El extraño como un perfecto ingenuo es lorneado por los citadinos más acriollados. Esta secuencia acaba (¿?) con el sueño profundo del susodicho, quien transporta las acciones a la época de la Conquista. Lo irreverente del relato se justifica con lo onírico que se plantea explícitamente en la escena inicial, la película se perfila como comedia desaforada similar a las escenificaciones de los populosos cómicos ambulantes de poco tiempo atrás. Los gags son simplones y chabacanos, practicamente improvisados por los actores, quienes balbucean los parlamentos con deplorable desenvolvimiento escénico, con poca timidez, pero con mucha insuficiencia. Se entremezclan también elementos tecnológicos de nuestro tiempo con los rudimentos de esa época. Se traspasa fácilmente la línea de lo patético e irrisorio con lo satírico e irónico. La propuesta emboza, y hasta justifica, la precariedad de la producción, el motivo de burlarse de acontecimientos de antaño da permiso para casi cualquier manifestación trasgresora de lo real. Por eso, vemos papel metálico haciendo las veces de los objetos de acero, sábanas toscas como atuendos de los imperiales, alhajas desconocidas para ese tiempo figurantes en las escenas, castellano hablado (casi) a la perfección por los incas, entre muchísimas más anotaciones burlescas que tratan de matizar a esta entrega como totalmente irreverente y original. Entonces, con eso se justifica, de cierto modo, la escasez de rigidez en el plano artístico (vestuario, escenografía, etc.), pero que aparezcan transeúntes en el fondo del plano, que nada tienen que ver con lo contado, ya es una falta grave que atenta contra la seriedad del producto; claro, exceptuando u omitiendo la precariedad técnica que no es intencionalmente mala ni busca disgustar a los espectadores.

No puedo considerar actuación a lo hecho por quienes protagonizan la historia, son simplemente figurante parlantes que en vez de aportar ayudan a despotricar el acabado. Ni tampoco fotografía a lo mostrado por las cámaras, sino imágenes captadas por el lente. Marreros apunta a ser el cineasta más prolífico de la historia del cine peruano. Si este -su último trabajo- presenta esta pobre calidad, qué puedo esperar de sus obras anteriores que desconozco. Realmente, al ver esta película -hasta donde pudimos verla todos ese día- no me quedan ánimos de revisar su filmografía completa, ni siquiera acabar la ya empezada.

Algo rescatable -sí, hay algo. El buen humor y osadía del realizador para emprender, sostener y concluir este arriesgado film, que logra momentos de humor bizarro que provocan sonrisas sinceras. Lo veo así desde mi perspectiva complaciente, comprendiendo sus sufridas limitaciones. Las escenas del anuncio de la llegada de los españoles por el curaca hacia el Inca y de la búsqueda recién empezada guiada por Felipillo, son los momentos de mejor tino y gracia de lo que pude ver. Humor chabacano y barrial que pudo disfrutarse a pleno -en esas escenas- por el tempo correcto utilizado para que cada una de ellas pueda sobresalir sin tapar a la anterior o a la siguiente, además de atinar con las frases graciosas apoyadas sobremanera con la torpeza de la interpretaciones actorales no-intencionalmente jocosas.

Aún queda el final por develarse. Final inédito en Lima, el cual quiero presenciar para terminar las denuncias contra el film con todo el permiso que me otorga la ética anti-prejuicios. Aunque todo aquel que haya leído o atendido a las clases de la primaria escolar sabrá el desenlace de los hechos. Cómo ejercicio introspectivo aplicaré mi capacidad humorística (virtuosa o escasa) para prefigurar un final aceptable para mi gusto y color, del cual no pueda desilusionarme. Espero que el resto de asistentes no se les ocurra este quehacer, pues puede estropear su posible dulce noche de sueños. Yo, me arriesgo.

Suerte para los amigos de APRECI en su próxima presentación. Nadie merece hacer papelones por errores ajenos. El C.C. CAFAE (bueno, sus equipos técnicos) son los principales responsables.

Ojalá que pueda concluir la película, como nos lo prometieron los organizadores, pues no me gusta quedarme a medio camino. ¿A ti?

viernes, 14 de diciembre de 2007

PRIMERA JORNADA DE LA MUESTRA DE APRECI


8:00 p.m. El Cinematógrafo de Barranco. Poco público, la mayoría prensa. Gabriel Quispe, vicepresidente de APRECI presenta la muestra. Al minuto cede la palabra al director del largo a proyectarse, el juliaqueño Joseph Lora, quien contento por la mostración de su trabajo brinda unas palabras franeleras y de precaución para los presentes. Se apagan la luces artificiales para que el ecrán ilumine la sala con sus imágenes. Los presentes esperamos terror, ya veremos que resulta al final... Empieza la muestra...

Un ave redonda que en pleno vuelo es víctima de un disparo de bala. Fin de la primera historia.

Siguiente...

Una zorra que envidia 'sanamente' la belleza de las crías de una gansa, por lo que pretende conocer el secreto para que los suyos sean también de hermosura admirable. Entonces, le pregunta al ave por el 'secreto', a lo que la plumífera le responde con una treta ingenua para que los zorritos sean cremados por acción de su madre. Una moraleja aparece para finalizar la fábula andina, en ella se entrevé de una forma bastante coqueta e inocentona, que la envidia te lleva al fatalismo.

Esos dos cortísimos animados (Maíz y Pisaca Pankaritampi Tayca Tiwulampi) fueron preámbulo para el estreno nacional de La casa embrujada, película que sigue con la tendencia provinciana -en lo que a cine se refiere- de hacer (o, mejor dicho, intentar hacer) terror.

Una familia arequipeña (papá, mamá, hija y abuela) recién llegada a Juliaca está siendo perturbada por espíritus penadores de personas muertas y enterradas hace 60 años en la casa donde ahora habitan. Conocer los motivos de los disturbios es la clave para solucionarlos. La abuela acude a chamanes para intentar liberarse de los fastidios, al mismo tiempo que investiga los hechos antecedentes a través de los testimonios vecinos, lo que servirá para esclarecer el misterio.

La muerte de la madre por un accidente 'provocado' es el punto de quiebre para que la familia, unida, (y junto al chamán) actúe contra los 6 espíritus habitantes de la casa. Todos ellos muertos por un angurriento hombre como condición del diablo (¿?) para brindarle riquezas infinitas. Jovita, la niña, con el poder adqurido por las legañas de perro (no, no es comedia), que le permiten ver a los fantasmas, los desaloja diciéndoles la VERDAD, y liberando así el alma de su madre.

Esto no acaba ahí, pues en sueños la madre advierte a Jovita que aún hay un espíritu que resistió el embate chamanesco. Aparecen los créditos. Habrá La casa embrujada 2...

Atando cabos y haciendo supuestos, de eso va la historia. La casa embrujada no difiere en la calidad técnica de sus compañeros de corriente. En lo argumental es tan convencional y discontinuo como una historia seudo terrorífica del grupo de chibolos asustadizos en las noches de barrio obrero. La abuela la principio parece ocultar algo relacionado con el misterio, pero en el transcurrir del relato se muestra tan ajena de los hechos forjadores del drama como toda la familia. La cabeza escurridiza de la mujer en la noches no tiene razón de ser explicable y congruente. Fue sólo un decorado 'amedrentador' más de la propuesta. La película es humilde (en verdad, paupérrima) en lo que pretende y en lo que es; los parlamentos parecen sacados de un sketch de la primaria puneña, la composición de plano se rige a lo más precario y defectuoso, y el sonido directo es pésimo: los diálogos se pierden con el sonido bullicioso de las calles, por el volumen más elevado de lo debido de la música añadida o por la mala ubicación de los micrófonos unilaterales, que no cubren todo el perímetro, sino sólo lo frontal desde el punto de la cámara.

No cabe punto positivo qué rescatar más allá del esfuerzo de este grupo que logro el objetivo de acabar un largo, aunque este sea tan imperfecto que no tenga virtudes técnicas ni argumentales. Pero, por el respeto que se merece un trabajo hecho con la total seriedad posible, se le aprecia sin tapujos ni complacencias. El cine regional es un tipo de realización que se manifiesta como catarsis andina contra el sistema capitalista siempre acaparador, es un fenómeno socio-cultural que no merece ser visto de reojo ni como anécdota, sino como parte del contexto actual y como tal se le debe juzgar. Tan serio, firme y honesto como los más respetables.

Durante la proyección hubo atención y seriedad hasta que se desquebrajó con una carcajada desinhibida y justificada de uno de los presentes, la cual se hizo constante después de su primera emisión.

Salgo de la sala. Saludo a unos, despido a otros. La primera jornada había acabado y tenía que regresar a casa a la inmediatez, pues un largo camino de regreso me aguardaba.
Para finalizar, se recomienda y pide -a los realizadores- hacernos sentir miedo y tensión con una película de terror, no todo lo contrario, como con esta película de horror (o horrorosa). La casa embrujada es pésima.

lunes, 26 de noviembre de 2007

DÍA DEL CINE: HURGANDO EN LA POBREZA


Desde el 2004 se lleva a cabo en Perú EL DÍA DEL CINE, cuyo atractivo se encuentra en que el valor de las entradas están disponibles -para cualquier película, cine y horario- a sólo S/ 3.50. En esta su cuarta edición se presentó un agregado, el cual consistió en que al adquirir un boleto para el día festivo te hacías acreedor de un cupón valedero para que la entrada del lunes siguiente sea también de S/3.50. Talvez para el 2008 se agregue el "Combo canchero" o el clásico 3x2, o quién sabe qué más, hay infinidad de posibilidades entre las cuales está la más idónea y a la vez la más difícil de darse: mayor calidad de películas en exhibición, no contentarse con la cartelera eventual de la fecha, sino re-estrenar lo mejor dado durante el año. Si no se puede todo al menos algo, ¿no?... Es el día del cine. Día para celebrar, el problema es que no hay con qué.

No soy asiduo a los multicines por variedad de razones (tiempo, dinero, desgano, falta de oferta, etc.), pero sentí el deseo romántico de celebrar el tan anunciado día de repetición anual con el entusiasmo característico de un primerizo, no de reincidente como es mi caso, y pasar una jornada larga dentro de una sala frente al écran. La motivación fue interna distante a la (triste) realidad, la desilusión llegaría al revisar el listín y no encontrar algo verdaderamente atrayente digno del día anunciado. ¡Oye! es el DÍA DEL CINE, equivalente al "día del espectador", claro, así se anuncia y se cree, así lo queremos también. Pero, lo que en verdad vemos y sentimos sería el (único) "DÍA VICTORIOSO DE LA CRUZADA ANTIPIRATERÍA" de todo el año, entendido así por el dispendioso y efusivo despliegue publicitario contrastante con la oferta brindada en filmes. Lástima que el "DÍA DEL CINE", sea solamente el "día de la entrada barata". Por eso, dudo que el séptimo arte quiera soplar la velita un día en el cual se le hace demagogia descarada.

Bueno, mi ánimo ya estaba al tope, había olvidado que estoy en Lima, donde los críticos día tras día -con razón- refunfuñan de la cartelera (otros la aprueban, hay de todo). Olvidé que los gringos abarrotan las salas con su armamento blockbuster durante todo el año (gran detalle), y fui iluso al creer que para esta ocasión se haría una excepción, que como era de esperarse, para los ecuánimes, no se hizo.

Recalco mi ánimo, nuevamente, para justificar la adquisición de tres entradas, tres películas que vi en horario sucesivos con pequeños break de interludio, durante toda la tarde y gran parte de la noche. ¿Valía la pena tanta atención? No lo sé. Sólo que en este último tiempo me dedico voluntariamente a labores de prensa, y este es un día que había que cubrir, así sea hurgando entre lo 'no mucho' de lo ofrecido en nuestro medio. Comportamiento digno de un cinerasta consumado, asimismo de un mártir sin crédito. The 11th hour (La última hora), de Nadia y Leila Conners a las 15:35; y Muero por Muriel, de Augusto Cabada, a las 17:20; fueron mi menú cinéfilo para ese día. La elección fue más que sencilla, simplemente se hizo por descarte, pues no había nada más interesante por ver, siendo las elegidas dignas de una medida atención, sea por chauvinismo, culturalismo, provocación, o lo que les venga en mente.

Cojeando, por motivos de poco interés, llego al recinto 5 minutos antes de la primera función. Las colas extensísimas en la boletería ratificaban lo que había previsto, el peruano promedio esperador de último momento estaba presente en esa cola multiplicado por cientos más, de distintas razas y géneros, elementos que conformaban la fila de espera para la adquisición de un ya codiciado boleto para ese entonces. Felizmente, para mí, pude ingresar directamente a la sala, y saltear la molestia de la cola, ¿por qué?: aproveché la opción de la preventa la víspera de la función -otro acierto de la edición de este año- aunque al ver lo abarrotado de las boleterías parece que no fue bien anunciada ni aprovechada. Con eso quedo demostrado, a primera vista, que el DÍA DEL CINE fue un éxito en taquilla. Regresando al asunto, pude ubicarme cómodamente en la butaca para intentar asimilar los mensajes de The 11th hour. A los 3 minutos de empezado el film, una jovencita emite un "NOOOO" desilusionado al enterarse recién que Leonardo DiCaprio, en esta ocasión, no haría su piruetas galantes frente a cámaras, pues aquí funge de narrador del documental pro-ambientalismo. Ella, sólo atinó a levantarse del asiento y salir de la sala enojada creyéndose engañada. Durante 90min. y tras escuchar diversos testimonios de (supongo, renombrados) ecologistas de todo el mundo, concluí en que la película tenía mucho qué decir, pero poco qué proponer. En los créditos finales mientras sonaba Politik, de Coldplay, decía internamente -para entenderme mejor- que todo The 11th hour es un alegato contra el consumismo más que un discurso a la salvación del medio ambiente, ya que denuncia las petroleras, y la utilización de los objetos tecnológicos consecuentes de la devastación, entre otras causas. Quedé con las medidas ansias de conocer alguna solución verdaderamente útil al alcance de la plebe para proteger nuestro planeta. Las estadísticas y palabreos fueron los protagonistas de este documental ambiental (¿?). Primera (y ojalá, última) insatisfacción.

Tocaba el turno a la última película nacional estrenada en las últimas semanas, la accidentada Muero por Muriel, del reconocido guionista y director debutante Augusto Cabada. El sello Iguana se hace presente con el lenguaje televisivo utilizado en gran parte de la película, el vídeo digital transferido a 35mm ofrece pésima calidad de imagen: pixeleo y decoloración. El sonido es inconstante en planos auditivos, sube y baja sin aviso ni justificación, asimismo se distorsiona y aclara súbitamente; cacofonías impresentables y vergonzosas para un trabajo de nivel profesional como el que se pretende. Muy aparte de eso, esta producción nacional es acertada en el devenir dramático, frenesís pasionales captadores de atención. Todo gira en torno al personaje de la sensual Andrea Montenegro, Muriel, quien vive un romance con el amigo de adolescencia del marido que detesta por el maltrato que este le dirige. Muriel fuerza su viudez al asesinar a Bernie, su esposo, y vivir sin tapujos sus amoríos libres. El personaje del debutante Ricky Tosso, sería el único testigo tanto de la infidelidad como del homicidio, por lo cual chantajea a la mujer para que cumpla sus placeres sexuales. Ella, en una jugada calculada, desinhibida y abyecta, logra deshacerse de los conocedores de su crimen para así quedar impune de sus delitos.

Excluyendo el juicio técnico de esta entrega, la cual sólo demuestra desidia para con la misma, Muero por Muriel es una película enfocada en las posibilidades expresivas de los personajes, lo que hace aún más encomiable la labor del primerizo Cabada, quien consigue un testimonio correcto y atinado de las expresiones actorales de su elenco. Es bien conocida la labor de Augusto en los cortos de Salvini o algunos de los largos de Lomabardi, como La boca del lobo o Bajo la piel, en su faceta de guionista; pero, el buen trabajo realizado en la dirección de esta producción desdeñada de Iguana, lo pone en la mira de los realizadores prometedores. Las conversaciones están contextualizadas o filmadas con un estilo clásico, asimismo con un desenlace de film noir que enmarca a la propuesta como clasicista en esencia. Drama pasional, que finaliza con sangre y muerte, giro no sorprendente pero casi enternecedor con una Muriel perdedora, rendida y obligada frente a un 'Oso' afligido, resignado y manipulado. Escena final que linda peligrosamente con la melifluidad, aunque solamente amaga llegar a ser así. Ricky Tosso sorprende fuera del set de TV, prejuzgué desacertadamente al señor, quien labora bien en el filme.

Salgo de mi segunda función y las calles siguen muy transitadas cerca de las boleterías, da para un rato más este día de remate. La sala 4, donde vi la producción peruana estuvo llena hasta más de su límite, incluyendo tarados tragadores de cancha que vociferaban estupideces cada vez que el pezón de la Montenegro aparecía en el écran o si alguna grosería se parlamentaba en las acciones. Es bueno aprender a convivir con todo... Esa segunda (y última) función del DÍA DEL CINE fue satisfactoria, muy superior a mis expectativas.

Sólo queda el retorno a casa, el día ha acabado con balance regular. Cada quién es libre de juzgar a su gusto la calidad de su experiencia en este día marketeadísimo. Yo, feliz por la evasión de las colas pero disconforme por la escasa variedad de oferta, pues me sobraba tiempo para una función más, pero ningún elemento fílmico me guiñaba el ojo con suficiente sensualidad como para hacer caso a sus insinuaciones. Sólo se servían menús light con comedias ligeras, bockbusters épicos o terrores de cuna. Yo preferí introducir esos S/3.50 sobrantes en el cerdito de porcelana para saciar cualquier otro antojo futuro... El cine cumplió con lo que pudo en esta ocasión, aunque aún tengo apetito.... Como salí, regreso; cojeando a casa...