1. Tu historia relativa al cine ha tenido capítulos trascendentales. Dirigiste la Filmoteca de Lima en sus etapa inicial, también la mítica revista Hablemos de cine. Dos instituciones -porque la revista se volvió una institución- importantísimas en la historia de nuestra cinefilia. En lugar de evolucionar, estas se disolvieron hasta su desaparición. La Filmoteca PUCP poco hace para trascender. Es lamentable, porque ni siquiera hay similares después de aproximadamente 20 años. ¿Crees que sus existencias en el presente hubieran posibilitado una mejor calidad cinéfila en la actualidad?
viernes, 6 de marzo de 2009
LORA CON CHACHO
1. Tu historia relativa al cine ha tenido capítulos trascendentales. Dirigiste la Filmoteca de Lima en sus etapa inicial, también la mítica revista Hablemos de cine. Dos instituciones -porque la revista se volvió una institución- importantísimas en la historia de nuestra cinefilia. En lugar de evolucionar, estas se disolvieron hasta su desaparición. La Filmoteca PUCP poco hace para trascender. Es lamentable, porque ni siquiera hay similares después de aproximadamente 20 años. ¿Crees que sus existencias en el presente hubieran posibilitado una mejor calidad cinéfila en la actualidad?
domingo, 21 de diciembre de 2008
LO QUE DEJA EL 2008

Nota aparte es el buen año de los superhéroes (Batman, Iron Man y Hulk), dejadas atrás están sus deleznables apariciones en celuloide para el consuelo de los también fanáticos de los cómics.
La lista es variada en géneros y estilos, y confirma un hasta ahora inadvertido dejo mío por el cine comercial dispendioso y de largo aliento que supera sus pretensiones estéticas y ahonda en su designio y visión, como muchas de las siguientes.
1. EXPIACIÓN, DESEO Y PECADO, de Joe Wright; porque me transmite su tonelaje de culpa.
2. PETRÓLEO SANGRIENTO, de Paul Thomas Anderson; porque siniestra es su versión del “sueño americano”, explotador miserable de los crédulos.
3. NO ES LUGAR PARA LOS DÉBILES, de Paul y Ethan Coen; porque su arrasadora persecución es la esencia de la (super)vivencia.
4. SWEENEY TODD, de Tim Burton; porque descubrió que los musicales con sangre son encantadores.
5. EL CABALLERO DE LA NOCHE, Christopher Nolan; porque el villano nos enrostra atinadamente a todos como sus semejantes.
6. CRIMEN Y LUJURIA, de Ang Lee; porque convence que la naturaleza humana brota con las carnes al aire.
7. PROMESAS PELIGROSAS, de David Cronenberg; porque la violencia y el peligro son intrínsecos de cualquier lado de la urbe.
8. LUCES AL ATARDECER, de Aki Kaurismaki; porque también se puede disfrutar del patetismo.
9. EL ORFANATO, de Juan Antonio Bayona; porque cada vez es más difícil encontrar una de horror efectiva.
10. LA NIEBLA, de Frank Darabont; porque su final de blockbuster mediocre no le permitió mejor puesto.
11. PIÑA EXPRESS, de David Gordon Green; porque la bizarría, el humor y la insolencia hacen una buena tríada.

La mayoría de las mencionadas en esta lista formaron parte de la programación del último Festival de Lima, comentado en su curso en estas páginas.
1. LOS BASTARDOS, de Amat Escalante; porque no distingue pulsiones de acciones, ni hace énfasis en el drama ni en el tedio, como la vida.
3. CALIFORNIA DREAMIN’, de Cristian Nemescu; porque denuncia efectivamente la irrupción bélica estadounidense en el mundo.
4. EL CIELO, LA TIERRA Y LA LLUVIA, de José Luis Torres Leiva; porque es un idilio audiovisual entre la naturaleza y el hombre.
5. LEONERA, de Pablo Trapero; porque es una representación contundente de la natura femenina.
6. INTIMIDADES DE SHAKESPEARE Y VICTOR HUGO, de Yulene Olaizola; porque las vidas reales son más oscuras y enigmáticas que muchas ficcionales.
Y no podemos dejar a nuestra patria de lado. Este año el cine nacional hizo dos irrefutables papelones, de exportación imposible si se quiere evitar un despropósito para la ya deslucida imagen del cine peruano, con Mañana te cuento 2, de Eduardo Mendoza, y Vidas paralelas, del Ejército Peruano y la Universidad Alas Peruanas. Películas ridículas, escritas con ningún oficio, que proyectaron su éxito en los complacientes favores del público consumidor de papilla.
Sobre la primera, ofende la imagen que tiene Mendoza del público cinemero, ¿qué le hizo pensar que el desfile grotesco de estereotipos gusta al público? Mañana te cuento 2 parece una tosca parodia de la suerte y las consecuencias que acarrea, siendo en verdad la historia de un amor alérgico al buen gusto.
Por otro, la universitaria-castrense, que estigmatizó como cineasta a una profesora de comunicación, recreó la memoria del penoso pasado terrorista con un enfrentamiento aburrido entre el bien y el mal, finalizando –en una clase maestra de solemnidad- con un discurso quisquilloso sobre la falta de laureles para los militares combatientes.
El remanente son cuatro fallidas obras personales de pocas gracias, pero el tema amerita muchas más letras y el leitmotiv del post no precisa de esto.
viernes, 26 de septiembre de 2008
UN VERDE EN EL ÁRIDO PERÚ
Sea por una u otra razón este acontecimiento sucede, sea para la anécdota, o la estadística por si gustas de las cifras, lo que motiva una atención especial por parte de los medios, críticos y chauvinistas, pródigos por estas tierras, que no perderán la ocasión de hitar un afable capítulo de nuestra inefable historia fílmica.
Entre las fechas del 25 de setiembre al 27 de noviembre 5 productos de hechura nacional ingresarán a las salas en busca del trofeo popular de la taquilla, importándoles poco el de crítica por no brindarles peniques a sus bolsillos. Sus historias distan tanto entre sí que por lo menos auguran un evento plural en perspectivas: estas irán de la producción castrense al dilema migratorio, de la denuncia a la clase alta limeña al minimalismo impostado, y de este al berrinche de un artista disociado con su entorno; sin contar la atracción individual que cada una despierta en escalas diversas.

Estas son Vidas paralelas, de Rocío Lladó (estrenada el 25 de setiembre); Pasajeros, del crítico Andrés Cotler (16 de octubre); Dioses, de Josué Méndez (30 de octubre); Un cuerpo desnudo, de Francisco Lombardi (17 de noviembre) y El acuarelista, de Daniel Ró (27 de noviembre). Algunas, como las de Méndez y Ró dejaron verse en el festival limeño, pero falta el juicio económico que a la larga es lo que importa a los involucrados.
En el Perú se busca torpemente con nociones anacrónicas cimentar (o crear, ciertamente) una industria cinematográfica a base de preceptos y estereotipos que hicieron al otrora Hollywood clásico, añadiendo ápices de modernidad maniobrados muy artesanalmente, intentando postular al cine de acción, con explosiones de cuetecillos y patadas voladoras, y de situaciones, con burdos desnudos y bromas escolares de oficinistas patéticos. Esta concepción lo tiene claro CONACINE (Consejo Nacional de Cinematografía) a la hora de otorgar sus premios monetarios anualmente a los esforzados cineastas que presentan sus proyectos en busca de financiamiento. Así lo esclareció el dramaturgo Alonso Alegría, quien expresó unas poco afortunadas frases a propósito del juicio del jurado, del que formó parte, que premió este año: “… Mi berretín era que esa plata debía gastarse en películas que no solamente fueran buenas sino que también pudieran ser exitosas. Si de ir creando una industria del cine se trata, hace falta que el público llene las salas, y eso no lo lograría ninguno de los aburridísimos y seudofilosóficos seudopoemas que teníamos entre manos…”
Alegría comparte el pensar de Vargas Llosa, otro intelectual poco entendido de cine, de que el sétimo arte es un divertimento pro risas y distracción cual videojuego. Si así piensan quienes toman decisiones entonces el cine peruano seguirá estancado en el cadalso. Lástima da que Alegría confunda sus gustos con el camino al éxito y que considere al cine personal como egoístas miradas al ombligo de sus propios autores. En fin, poco se sabe sobre el proceso de los 4 filmes ganadores, pero, a juzgar por las declaraciones del personaje en cuestión, ya nos hacemos una poco auspiciosa idea del asunto.
Estos últimos párrafos responden a esclarecer la idiosincrasia con la que se maneja el cine peruano, donde más importa la sedimentación de un perfil de espectador más acorde a los adolescentes que degustan grandes combos de pop corn y bebidas por función, y a los que aprovechan la oscuridad de la sala para desgarrarse a besos y manoseos. ¿Y las películas importan? Sí, pero la boletería más. Lo más lamentable de todo es que ni eso se ha logrado, pues se toma la concepción de una industria cinematográfica como la domesticación en masa de mentes púberes con bolsillos pudientes. Crear industria, para los que mandan aquí –para mal-, es hacer del cine una máquina de billetes, logrando sólo ser un remedo deplorable de lo que se hace en el norte, que tampoco es un dechado de virtudes más allá de su ultra estatus financiero.

Algunos despistados, como muchos de los que hacen cine en Perú, alegan que aquí solamente se hace cine de autor, siendo esto lo que impide la consolidación de una industria -léase homogeneidad de conceptos o futilidad generalizada-, significando, por lo tanto, el individualismo del cineasta nacional el cáncer de nuestra cinematografía. ¿Acaso Mañana te cuento 2, una comedia romántica absolutamente absurda por estereotipada a más no poder, tiene guiños de autor?, o las películas andinas o provincianas enmarcadas en el género de horror, ¿pretenden algo más que seguir los tópicos de su género? Digamos de Una sombra al frente, de Tamayo, y Mariposa negra, de Lombardi, por tratarse ambas de adaptaciones de literatura, que si bien no son películas frívolas no cabe el término "de autor" para adjetivarlas, pues las convenciones narrativas se hacen presente en diversos pasajes trascendentales que terminan concluyéndolas como fieles al drama más ortodoxo, muy aparte de no ser logradas ni por asomo. Tal vez los casos aludios sean las producciones de Josué Méndez y Claudia Llosa que con sus Días de Santiago y Madeinusa, respectivamente, protagonizaron un manso oleaje de cine de autor en Perú. Raúl del Busto con su Detrás del mar cabe también en este apartado, y paro de contar.
Por eso, no creo existe un concepto sólido de "cine peruano", sino más bien individualidades fílmicas que aparecen esporádicamente. Para bien, hasta fin de año, estas “apariciones” serán casi simultáneas, lo que dilucidará los cuestionamientos sobre la importancia de la cantidad de estrenos nacionales en un país sin arraigo fílmico, así como nos dará la perspectiva –por más vaga y artificial que sea- de una cinematografía prolífica que otorga material diverso para juzgar, evitando las largas esperas por fiascos irrefutables, lo que siempre ha sido la penosa situación de costumbre o pan duro de cada día en esta parte del continente. De setiembre a diciembre habrá un piloto de industria cinematográfica en Perú, que servirá para allanar, arar y sembrar el campo según los requerimientos pertinentes, asimismo para consolar las querellas de siempre, aunque el momento sea tan efímero y repentino como llegó.
Las películas de este azaroso ciclo oficial serán comentadas en post posteriores a sus respectivos estrenos. La castrense Vidas paralelas, producida por la Universidad "Alas Peruanas" y el Ejército peruano, ya empezó su periplo por las multisalas el jueves último. La primera que sale a la cancha; por ende, la que marcará la pauta del devenir de las que siguen.
lunes, 18 de agosto de 2008
REFLEXIONES FORZADAS DEL FESTIVAL PASADO
Ni qué decir en el apartado de documental, que, por contar con sólo 9 títulos, estuvo nutrido de una selecta lista de laureados títulos.
El 2007 y 2008 fueron buenos años para el cine latinoamericano, lo que se vio reflejado en el festival que recién culmina. Aunque nunca faltan cuestionamientos sobre algunos ausentes, más aún sin son tan importantes como LA película del último BAFICI, Historias extraordinarias, de Mariano Llinás, y, la ya dos veces postergada, Calle Santa Fe, de Carmen Castillo, con las cuales nos quedamos con las ganas.
Si algo hay que reprochar a este festival son sus magras muestras paralelas, donde poco hubo de qué emocionarse. La mayoría fueron estrenos adelantados, que en estas semanas próximas entrarán a nuestros multicines, además de mostrar la impresentable sección "Secretos y tesoros de Latinoamérica", sugerente nombre que contradice innegablemente a su contenido de cuestionable e ínfima calidad. Pero, como todo no es color de hormiga, se destacaron las retrospectivas de Leonardo Favio y Nikita Mijalkhov.
En global se redondea como un buen festival en lo que a las competencias oficiales se refiere y un descuidado evento para con su marco, sus muestras paralelas, que también atraen a ojos cinéfilos.
¿Cuál que es el rumbo que está tomando el cine latinoamericano contemporáneo?
Cuando se habló de la Nouvelle vague, ¿se habló de un cine europeo independiente y rebelde? O, cuando se estableció Bollywood en India, ¿se habló de un pomposo cine en el sur asiático? Respondo diciendo que el Nuevo cine argentino es una voz que difiere notoriamente al cúmulo hecho en la zona hispanohablante de América, tanto en calidad, como en recursos e identidad como grupo. Por lo cual, creo a Argentina una fuerza aparte, que se produce y publicita con autonomía, con diferencia a la cola hedionda que el resto (los otros países de la zona, nosotros incluidos) representa.
Dentro del contexto del cine latinoamericano, ¿cuál es el lugar que ocupa el “cine peruano”?
No creo que exista un concepto sólido de "cine peruano", sino más bien individualidades fílmicas que aparecen esporádicamente.
Las películas limeñas no tienen una identidad en conjunto, son esfuerzos distintos y celosos de cada equipo de producción que como puede saca su proyecto a flote.
No formamos una corriente o un conjunto reconocible por su estilo. Somos simplemente un reducido número de películas que nacieron dentro de nuestras fronteras.
Cada película peruana baila con su propio pañuelo. Por eso, no ocupamos ningún sitial preferencial, pues no somos referencia importante para ninguna cinematografía.
Ahora, si hablamos de un cine peruano identificable por su estilo propio, de características generales que responden a una corriente en común, nos referiríamos al cine marginal de provincias, que con sus carentes recursos, técnicos e intelectuales, han sabido hacerse de una identidad y espacio en los anales de nuestra historia.
El cine peruano, como entidad, se debe a los esfuerzos provincianos por manifestarse a las masas. Prefiero hablar de ellos como cine peruano, que de las películas limeñas tan disímiles entre ellas mismas, a la vez de fallidas, en mayoría importante.
¿Cuál es la escena (o imágenes de alguna película) que le causó mayor placer estético?
La mayoría de las tomas en exteriores de la pulida El cielo, la tierra y la lluvia, del chileno José Luis Torres Leiva. Doy tanto mérito al fotógrafo, Inti Briones, como al mismo autor. Hermosas tomas ampliadas de parajes, que funden al humano y a la naturaleza en un mismo cuadro de contemplación y enajenación.
¿Cuál fue la propuesta cinematográfica más arriesgada de este Festival?
Un tigre de papel, de Luis Ospina, es un documental con embozadas secuencias ficticias, que aportan al humor y al cuestionamiento sobre nuestra credulidad. Esta obra, además de desconcertante, es un testimonio histórico - no muy fidedigno, lo que lo hace más simpática- sobre un ilustre personaje del arte colombiano en el siglo XX.
También, por más cuestionada que sea, Ainda orantantangos, Gustavo Spolidoro, es una película fresca, irreverente y valiente. Aunque el acabado deja sinsabor, con pocos pasajes logrados, se valora la apuesta: su hilaridad picante y su petulancia técnica, pero efectiva.
LA MEJOR PELÍCULA: LOS BASTARDOS, de Amat Escalante.
EL MEJOR DIRECTOR: Pablo Trapero, por Leonera
LO PEOR: La sección "Secretos y tesoros de Latinoamérica", compuesta por un cúmulo de cintas fallidas, excluidas de la competencia por su baja calidad.
LA REVELACIÓN: tardía, pero revelación al fin, Luis Ospina, director de Un tigre de papel.
LO MÁS IMPACTANTE: Nada impactante, mas sí sorprendente fue la revelación de la abuela sobre el pasado de Riosse en Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo.
sábado, 16 de agosto de 2008
FESTIVAL DE LIMA: LO MEJOR, LO MALO Y LO VERGONZOSO
LO MEJOR:
1. LOS BASTARDOS, de Amat Escalante
2. EN LA CIUDAD DE SYLVIA, de José Luis Guerín
3. LUST, CAUTION, de Ang Lee
4. EL CIELO, LA TIERRA Y LA LLUVIA, de José Luis Torres Leiva
5. LEONERA, de Pablo Trapero
6. INTIMIDADES DE SHAKESPEARE Y VICTOR HUGO, de Yulene Olaizola
7. LA MUJER SIN CABEZA, de Lucrecia Martel
8. UN TIGRE DE PAPEL, de Luis Ospina
9. LUCES AL ATARDECER, de Aki Kaurismaki
IMPORTANTES:
- LIVERPOOL, de Lisandro Alonso
- TROPA DE ÉLITE, José Padilha
- TONY MANERO, de Pablo Larraín
- JOGO DE CENA, de José Coutinho
- 12:08 AL ESTE DE BUCAREST, de Corneliu Poromboiu
- AL OTRO LADO, de Fatih Akin
LO MALO:
- MUTUM, de Sandra Kogut
- EL ACUARELISTA, de Daniel Ró
- PERSONAL BELONGINS, de Alejandro Brugués
- POSTALES DE LENINGRADO, de Mariana Rondón
- LA ZONA, Rodrigo Plá
- SATANÁS, de Andrés Baiz
LO VERGONZOSO:
- VOLVIENDO A LA LUZ, de Delia Ackerman
- PERRO SIN DUEÑO, Beto Brant y Renato Ciasca
- EL BRINDIS, de Shai Agosín
- Los cortometarjes de MANTARRAYA PRODUCCIONES
viernes, 1 de agosto de 2008
FESTIVAL DE LIMA: PARA NO PERDER PLATA Y TIEMPO
martes, 3 de junio de 2008
PREGUNTONA A RICARDO BEDOYA

La opinión de un crítico, independientemenete de la trayectoria de este, influye en un sector muy reducido de público. Estas personas en su mayoría son los del mismo gremio. Pero para esa minoría, ¿lo que pretendes con tus apreciaciones es ser didáctico e ilustrativo para un espectador común, y así este evalue más criterios en un filme? ¿Como educarlo?
No; no pretendo eso. Tendría que empezar a educarme yo mismo. El crítico es un espectador curtido, experimentado, tal vez avezado, que opina sobre una película. Lo hace a partir de su conocimiento sobre la historia del cine, su forma de expresión, la filiación de esa película con un género, un estilo, una visión del mundo, la obra previa del realizador o, tal vez, desde la ausencia de algunos de esos referentes, lo que ocurre con las cintas más radicales o experimentales. La del crítico es una opinión que el lector puede contrastar con su propia visión de la película. No concibo al crítico como un tipo que se la pasa recomendando cintas o disuadiendo al lector para que no vea las películas que a él no le gustan. Eso no es un crítico. La opinión crítica no se impone. Está allí y el lector puede o no coincidir con ella. Lo importante es que el crítico logre dar las razones de su gusto o su disgusto y que trate de encontrar un ángulo, un costado, una vía de acceso a algún aspecto de la película para tratar de discutir con ella o para ofrecerle al lector una vía de lectura de la cinta. La crítica debe ser argumentativa y no una mera acumulación de adjetivos.
La historia del cine peruano es larga, pero de existencia intermitente. Nació a fines del siglo XIX pero no logró consolidarse. La Primera Guerra Mundial causó la primera crisis de una actividad que se centraba en la realización de vistas de actualidades producidas por las más importantes empresas distribuidoras y exhibidoras de la época para deleite de la alta burguesía limeña, que se dejaba filmar para luego ir a contemplarse en la pantalla. Luego hay un renacimiento de la actividad cinematográfica durante la Patria Nueva de Leguía. Es un cine hecho para halago del poder y Leguía se convierte en el gran protagonista del cine peruano que se exhibía como complemento del cine de Hollywood, ya hegemónico.
La caída de Leguía paraliza al cine una vez más, pese a los esfuerzos de Alberto Santana, Francisco Diumenjo, Manuel Trullen, entre otros, para hacer una película sonora y parlante en los años iniciales de la década del treinta. El sonido llega recién en 1934, pero empieza a consolidarse a partir de 1937 con las películas de Amauta Films, que encarnan una concepción del cine como industria popular y masiva que no se consolida, apelando a géneros reconocibles por el público y a fórmulas que empezaba a perfeccionar el cine mexicano de la época (la mezcla de comedia urbana y melodrama; el filme de hacienda donde se procesan conflictos sentimentales y sociales; el filme de canciones insertas en el centro de una dramaturgia ajena al musical, como un modo de aprovechar las posibilidades del sonido). Amauta Films tiene grandes éxitos, como La bailarina loca, Gallo de mi galón, Almas en derrota, entre otras, pero no puede crecer ni mantener solidez en un mercado raquítico que empieza a ser afectado por la escasez de materia prima para filmar durante la Segunda Guerra Mundial y por la competencia inmensa del cine en lengua castellana, sobre todo de las películas mexicanas, potenciadas por el apoyo de los Estados Unidos en los días de la Segunda Guerra Mundial. El cine de Amauta Films es un cine para descubrir. Se puede encontrar una película sorprendente como Barco sin rumbo, y actores formidables, como el comediante Edmundo Moreau.
En los años cincuenta e inicios de los sesenta está la experiencia del cine del Cuzco, la llamada Escuela del Cuzco, que surge a mediados de los cincuenta. Lo mejor de ese cine está en el documental. En esos cortos inacabados o carentes de sonido que filmaron Manuel Chambi, Eulogio Nishiyama y Luis Figueroa.
En los setenta y ochenta, lo más interesante se concentra en el cortometraje que se hizo al amparo de la ley de cine dictada por el gobierno militar en 1972. Los cortos de Arturo Sinclair, Jorge Suárez, Pablo Guevara, Nelson García o Jorge Vignati.
¿Están perdidas o celosamente guardadas y conservadas? Sería determinante e histórico para nuestro cultura cinematográfica que este material se lanzara en edición DVD. ¿De quién depende su difusión?
Nunca hubo en el Perú el sentido de la conservación o la idea de que las películas conforman un patrimonio que se debe preservar. Manuel Trullen, fotógrafo de tantas películas desde la época muda, guardó durante muchos años numerosos rollos de las películas peruanas del pasado, pero luego pasaron a otras manos. Recuerdo que vi como una copia de La muerte llega al segundo show (1958) se despedazaba pese a haberse proyectado unos años antes. Había estado en una azotea durante años expuesta al sol y a los orines de muchos gatos.
Muchas de las películas peruanas del pasado se han perdido, tal vez para siempre. Otras se conservan, no siempre completas. Las de Amauta Films están en soporte de nitrato, lo que complica su exhibición pública. Las labores de restauración son muy caras, pero no te podría dar mayores datos sobre eso, porque los desconozco.
IV. ACTUALIDAD MULTIMEDIA
Creo que es una situación irregular y hasta cierto punto penosa. Es decir, tener que reconocer que la actividad cultural cinematográfica en el Perú está librada a la exhibición de copias en dvd que no siempre tienen las condiciones de calidad mínimas. El oligopolio de la distribución ha logrado beneficios tributarios en la importación de copias que les permite ingresar al país 150 copias de un blockbuster con el privilegio de ahorrarse los derechos aduaneros a cambio de reexportar las copias en un plazo de seis meses. Eso ha copado el mercado de blockbusters que se exhiben en turnos concertados que dejan poco espacio a cualquier otro tipo de películas. A causa de ese mismo beneficio aduanero, las copias de las pocas películas interesantes que llegan se reexportan en ese mismo plazo. Por eso, un cineclub equipado con proyectores de 35 mm no puede dar películas actuales porque ya no están en el mercado, ya se fueron del país.
Me temo que la "cinefilia cineclubera" de la que hablas ya no existe. Hay un pequeño grupo de cinéfilos que acude a los cineclubes, pero ya no se encuentran los llenos fervorosos de años pasados. Si hay una cinefilia actual, es más parcelada, especializada, confinada, aislada. Es una cinefilia que forma como pequeñas tribus (la del "gore", la del filme de culto, la del porno, la del anime, u otras) que intercambia títulos y consume en pantallas distintas a las tradicionales. La idea del cineclub de hoy en el Perú es casi virtual. Es una red de personas que bajan películas, las ven en su computadora, o sacan copias que luego hacen circular en los mercados paralelos donde son adquiridas por personas de similares preferencias. Me hacen recordar a los "hombres-libro" de Fahrenheit 451.
En Perú, especialmente en Lima, dos fenómenos contemporáneos como son la piratería y la globalización por internet confluyen para generar esta corriente bloggera muy diversa, en lo que a cine se refiere, claro. Una nueva promoción de cinéfilos comentan sus experiencias sin permiso de nadie y a su más personal estilo por este medio. ¿Cuál es tu impresión sobre este nuevo quehacer?
La corriente bloguera me parece muy estimulante en general, y no sólo en Perú. En realidad, la red ofrece casi lo más interesante que se publica hoy sobre cine. Eso ocurre en Estados Unidos (los blogs de David Bordwell y Rosenbaum, el de Chris Fujiwara, así como el de Chicago Reader), en Australia (Senses of Cinema), en Brasil (Contracampo), en Francia y en otros lugares. En Argentina y Chile se publican excelentes blogs de cine y de cultura en general (La lectora provisoria, La fuga).
La red permite publicar textos extensos y de calidad, como los que publica por ejemplo Senses of Cinema o Screening the Past, que exceden los límites que se establecen en las revistas impresas. Es verdad que la extensión puede ser un defecto por los problemas de lectura en la computadora, pero ofrece la posibilidad de la ilustración y el análisis con imágenes o fragmentos fílmicos respetados en su formato original.
Hablando de tu blog, Páginas del diario de Satán, ¿nació por un motor lúdico, político o se adscribe a la movida vivaz bloggera de predicar cinefilia? ¿Qué pretensiones para con este?
Páginas del diario de Satán no tiene otra pretensión que ser un espacio de opinión breve, actual, a veces polémica. No está concebido como un espacio de crítica ni de análisis y, por eso, no tiene ninguna relación con las noticias de actualidad. Además, es un blog abierto a las opiniones de varias personas, colaboradores que pueden discrepar entre sí.
Las revistas especializadas son un medio cada vez más caduco para mantenerse actualmente informado, es por eso que están en vías de extinción no sólo en Perú. ¿Cual es tu perfil idóneo para un medio impreso?
Las revistas impresas suelen tener limitaciones de diferente orden. Lo que se percibe ahora es una saturación de los espacios críticos. Es decir, la opinión sobre tal o cual película –e incluso su análisis- está cubierta por textos que aparecen en la red. Lo mismo pasa con la información sobre las películas. Ahora, así no lo queramos, vamos a ver una película sabiendo casi todo sobre su argumento y sus “secretos”. Por eso, pienso que concebir una revista impresa en el estilo de un magazín es un error porque supone dar más de lo mismo.
Pienso que las revistas impresas más interesantes de hoy son las que prestan atención a los asuntos temáticos generales o a los inactuales. Es el caso de la francesa Positif, por ejemplo, que encuentra su singularidad en los dossiers sobre directores como Richard Fleischer, Mario Camerini o Sacha Guitry, de los que la red casi ni se ocupa, o en tratar asuntos temáticos, como “lo sublime” o “la melancolía” en el cine o trabajar textos más teóricos sobre géneros, desde el western hasta el musical.
Lo mismo pasa con las canadienses CineAction o Cinemascope, que hablan del cine de ayer y de hoy desde perspectivas muy centradas y nada ligeras.
Creo que la revista impresa de cine de hoy gana interés en la medida de su especialización. Y no olvidemos que las revistas impresas aspiran a una permanencia mayor. El problema es que la especialización no consigue financiación así nomás. Mantener una publicación seria y exigente, en nuestro medio, supone tener detrás a una institución dispuesta a asumir los costos sin esperar una rentabilidad. Es difícil.
V. JALALENGUA
Las cuestionables películas oscarizadas son las principales animadoras de nuestra cartelera comercial anual. De Europa llegan más películas de género; y de Asia, fantasmas y mostruos inquietos. Esa es la constante de siempre. Empero hay notables excepciones de arribo tardío contables sólo con los dedos de una sola mano, que contrastan con la la mayoría hollywoodense que es el pan duro de cada día. Que estemos acostumbrados no quiere decir que nos guste. Entonces, a sabiendas que la crítica tiene una voz no muy oída, ¿qué tan importante es la prensa de espectáculos (o cinematográfica) para este fin difusor?
Siempre es importante la prensa cinematográfica. No todas las publicaciones pueden ser críticas o analíticas. La prensa cinematográfica da a conocer las películas que están en cartelera. El problema es que para cierta prensa parece existir solamente el cine que estrenan las compañías norteamericanas. Ellas son las que se benefician con los reportajes a los actores, las entrevistas telefónicas y las infografías. Eso es lo que debería cambiar. Creo que la prensa cinematográfica debería prestar igual atención al “otro cine” que llega a cuentagotas, pero que a veces llega.
¿Estás al tanto de las intenciones de los organizadores para el próximo festival de la PUCP? ¿Qué títulos son los que más suenan? ¿Hay material para mejorar la mediocre edición anterior?
No, no sé nada, aunque no es difícil adivinar. Mira los premios de los últimos festivales de La Habana y Cartagena y podrás tener una idea de lo esencial de la programación.
¿Te interesa la realización auiovisual?
No. Nunca me interesó.
¿Por qué?
Soy un espectador. Mi relación con el cine siempre fue de esa naturaleza. Ni siquiera me considero un crítico o un profesor. Lo soy, claro, pero como consecuencia de mi afición por el cine, de mi cinefilia. El día que deje de escribir y dictar clases y de hacer las cosas que hago vinculadas con el cine, seguiré viendo películas. La cinefilia ni toma vacaciones ni se jubila.
martes, 26 de febrero de 2008
SOBRE MAÑANA TE CUENTO 2
jueves, 27 de diciembre de 2007
LO MEJOR QUE VI EL 2007

1. LUZ SILENCIOSA, de Carlos Reygadas
2. LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA, de Zhang Yimou
3. HAMACA PARAGUAYA, de Paz Encina
4. EL BUEN PASTOR, de Robert DeNiro
5. ZODIACO, de David Fincher
6. PEQUEÑA MISS SUNSHINE, de Jonathan Dayton y Valerie Faris
7. EL VIENTO QUE AGITA LA CEBADA, de Ken Loach
8. EL ESPÍRITU DE LA PASIÓN, de Kim ki-duk
9. LA CONQUISTA DEL HONOR, de Clint Eastwood
LO MEJOR DEL 2007 QUE NO ES DEL 2007:
- La filmografía completa del indie Jim Jarmusch. Stranger than paradise, Night on earth y Ghost dog: the way of the samurai son mis preferidas.
- Fando y Lis, de Alejandro Jodorowsky. Mi debut bizarro.
- The departed, de Martin Scorsese. Algo tardío su visionado, pero tremendo placer el que me causó.
lunes, 17 de diciembre de 2007
CUARTA (Y ÚLTIMA) JORNADA DE LA MUESTRA DE APRECI (DE NUEVO EN CAFAE)

sábado, 15 de diciembre de 2007
SEGUNDA JORNADA DE LA MUESTRA DE APRECI (EN CAFAE)

viernes, 14 de diciembre de 2007
PRIMERA JORNADA DE LA MUESTRA DE APRECI

lunes, 26 de noviembre de 2007
DÍA DEL CINE: HURGANDO EN LA POBREZA

